Ignacio “Nacho” Lago se convirtió en uno de los nombres más comentados de las últimas horas, aunque esta vez no fue solamente por su rendimiento en Colón. El delantero de 23 años, una de las piezas más desequilibrantes del equipo santafesino, presentó públicamente a su novio durante una entrevista y dejó una escena que rápidamente ganó repercusión, tanto por la naturalidad con la que habló de su relación como por lo que representa dentro del fútbol argentino.

La secuencia se dio durante su participación en Sangre y Luto, el programa de Aire de Santa Fe, donde recibió un saludo sorpresa de su pareja después de su buen partido ante San Miguel, encuentro en el que además convirtió un gol en el 3-0 del “Sabalero”. Lejos de esquivar el tema, Lago habló con total sinceridad sobre el vínculo que los une y definió lo que siente con una frase que se volvió viral: “Es un amor irracional, lo vivimos de esta manera, igual que con el fútbol. Somos enfermos y lo que sentimos lo tratamos de expresar”.

El delantero también reconoció que no esperaba para nada ese momento al aire. “No sé cómo no me di cuenta, vivo adentro de casa. Es muy atento y da sus muestras de cariño de esta manera tan especial”, contó, todavía sorprendido por el video. Esa reacción espontánea terminó de darle fuerza a una escena que fue celebrada no solo por lo emotiva, sino también por el mensaje que deja en un ambiente donde todavía no abundan gestos así de abiertos y públicos.

En lo futbolístico, Lago también construyó un recorrido que explica por qué hoy ocupa un lugar importante en Colón. Nacido el 5 de agosto de 2002 en Isidro Casanova, hizo inferiores en Almirante Brown y debutó allí en 2018 con apenas 15 años, transformándose en el jugador más joven en la historia del club. Después pasó por Talleres de Córdoba, tuvo un préstamo en Tlaxcala de México, más tarde jugó en San Martín de San Juan y Atlético Rafaela, hasta desembarcar en Colón, donde terminó de explotar.

Un presente fuerte dentro y fuera de la cancha

Su llegada al club santafesino le dio frescura al ataque y rápidamente lo convirtió en una de las figuras del equipo. Con la camiseta número 10, "Nacho" Lago se ganó el reconocimiento de los hinchas por su desequilibrio, su atrevimiento y su influencia en los metros finales. Pero esta vez su nombre trascendió el fútbol por otro motivo: al presentar públicamente a su novio, dejó una huella importante y sumó una historia distinta en un deporte que todavía tiene cuentas pendientes con la naturalidad y la visibilidad.