“Les mostré las fotos que publicó LA GACETA y dos hermanas confirmaron que Luiz Carlos da Rocha fue el novio de Érika Antonella Álvarez”, aseguró Carlos Garmendia, representante legal de la familia de la víctima del femicidio. Ese dato confirmaría que uno de los narcos más importantes del continente estuvo al menos cuatro años en Tucumán.

El dato surgió horas antes de que se cumplieran tres meses del crimen. El caso se registró el 7 de enero en una vivienda ubicada en la calle Santo Domingo al 1.100, en Yerba Buena. Por el hecho fue acusado Felipe “El Militar” Sosa y, por haber realizado maniobras de encubrimiento, su ex pareja y empleada judicial, Justina Gordillo; su amigo personal, Nicolás Navarro Flores y su empleado de máxima confianza, Jorge “Chicho” Díaz. Los cuatro se encuentran con prisión preventiva.

La causa está atravesada por cuestiones vinculadas a las drogas y no sólo porque víctimas y victimarios sufrían severos problemas de adicción. Sin embargo, con el correr de las semanas fueron quedando al descubierto los vínculos narcos de Sosa. “El Militar” afronta un proceso por producir marihuana a gran escala y además habría estado en la mira de los investigadores por estar sospechado de ser proveedor de drogas sintéticas que se comercializaban en fiestas electrónicas.

Luiz Carlos da Rocha cuando fue retratado en 2024, en Tucumán.

La familia de Érika, ante la Policía y la Justicia, había informado que la víctima era la pareja de un narco importante al que conocían como Carlos, pero no supieron precisar si era paraguayo o brasileño. Los investigadores fueron tras los pasos de Carlos “El Mayor” Ferreyra, un traficante oriundo de Paraguay que fue detenido en la provincia en 2021. Un juez federal de Chaco había ordenado su captura por estar acusado de haber sido el organizador del envío de una importante cantidad de marihuana. A partir de las tareas de inteligencia que realizaron, descubrieron que ese hombre estaría refugiado en una localidad salteña que limita con Bolivia. Al no tener vinculación con el femicidio, no se ordenó ninguna medida en su contra. Sí se supo que se habría iniciado una pesquisa paralela por sus vínculos con el narcotráfico.

“El Mayor” fue rápidamente extraditado a Chaco para ser procesado por esa causa. Según la investigación que realizó la Policía, habría regresado a Tucumán en 2023.

Sorpresa

La semana pasada, por un planteo que realizó Marcelo Cosiansi, defensor de Sosa, se supo que en principio se estaba buscando a la persona equivocada. El profesional se basó en la declaración de Mayra Álvarez, la hermana de la víctima. El 27 de enero ella declaró que Érika estaba de novia con Da Rocha. No sólo contó que esa relación nació en 2021 o 2022, sino que él habría estado en Tucumán hasta por lo menos fines de 2025. (Se informa por separado sus dichos)

La investigación del femicidio de Érika no se modificó con la vinculación del narco brasileño

LA GACETA se comunicó con periodistas de Brasil e investigadores de ese país para determinar cuál era la situación de “Cabeza Blanca”. Las fuentes coincidieron en señalar que Da Rocha había sido detenido el 1 de julio de 2017 en una localidad de Mato Grosso y que debería estar cumpliendo condena en una cárcel federal de Brasilia. Sí confirmaron que su nombre aparece en un juicio que se desarrolla en Paraguay por lavado de activos.

La víctima. Érika Álvarez.

El periodista Allan de Abreu, autor del libro “Cabeza Blanca: la caza del mayor narcotraficante de Brasil”, también se mostró sorprendido por esta novedad. “En principio debería estar cumpliendo con la pena que le impusieron. También es importante aclarar que se detectaron casos en los que personas utilizaban su nombre para realizar esta actividad”, señaló.

Jorge Dib, secretario de Lucha contra el Narcotráfico, indicó que se están haciendo todas las averiguaciones sobre este nuevo dato. “No descartamos nada, se está investigando”, recalcó. Confirmó que en la base de datos no figura ningún pedido de captura vigente por parte de Interpol, por lo que no tendría ningún tipo de impedimento para cruzar la frontera por pasos legales.

Fuentes del área de Seguridad indicaron que, según la información que manejan, el llamado “Pablo Escobar de Brasil” estaría detenido. “Nadie nos confirmó fehacientemente que eso sea así, por lo que seguimos investigando”, comentó Dib.

Otra campana

Garmendia le mostró la imagen que publicó ayer LA GACETA del narco brasileño a Milena y a Mayra Álvarez. “Ellas no dudaron en informar que esa persona era el novio de Érika. También recordaron que la última vez que lo vieron fue el año pasado”, indicó el profesional en una entrevista con LA GACETA.

¿“El Pablo Escobar de Brasil”, detrás del crimen de Érika?

Garmendia reenvió a nuestro diario una imagen de “Cabeza Blanca” en una reunión familiar que se realizó en la casa de Melina Álvarez el 30 de noviembre de 2024. El parecido entre ambas personas es evidente, pese a que las fotos se tomaron con siete años de diferencia.

Los brasileños dijeron que en el último retrato, el narco aparece con un tatuaje en el brazo, una característica que, hasta el momento de su detención, no tenía. Los investigadores no descartan que se lo haya hecho después de que fuera atrapado.

“Él les comentó que había estado preso por una causa de drogas y que cambiaba de identidad de manera permanente. También sabía que se había hecho varias cirugías plásticas para cambiar su fisonomía”, añadió el profesional.

Caso Érika: ¿qué pasó con la investigación de “Cabeza Blanca”?

Fuentes judiciales no descartan que haya una confusión de nombres. No es que descrean de la versión de la familia, pero consideran que es más probable que “Cabeza Blanca” se haya hecho pasar por “El Mayor” o viceversa para despistar. “Todo es posible, no hay que descartar nada. Hay que seguir investigando”, finalizó Dib.