¿De dónde venimos y hacia dónde vamos? Esta pregunta existencial fue el punto de partida de la exposición que el viceministro de Economía de la Nación, José Luis Daza, abrió el Tercer Foro Estratégico IAEF NOA que se realiza en el San Pablo Country de Yerba Buena. Y ese en ese interrogante donde asentó la solidez del programa económico que instrumenta el presidente Javier Milei. Daza remarcó que ese programa dejó, progresivamente, de tener elementos sustancialmente defensivos, aplicados para evitar que se profundice la crisis heredada, para pensar hacia adelante con uno a tres años extraordinarios para la economía argentina. Por eso, sustentó el optimismo del equipo económico sobre el rumbo del país en un “proyecto transformador” que el propio Banco Mundial destacó hoy como sobresaliente en el mundo, particularmente en América latina.

“Estamos dejando atrás un modelo que fracasó”, sentenció el número dos del equipo que dirige Luis Caputo. En ese aspecto, destacó que el anterior, que se mantuvo a lo largo de 50 años, “nos llevó a una catástrofe, cuando se miran los datos del Banco Mundial que reconoce que no hubo en el planeta, durante los últimos 75 años, un país como la Argentina que pasó tantos años en recesión”. “Ese modelo nos aisló del mundo, pero con las reformas correctas estamos yendo ahora hacia otro rumbo, particularmente positivo, que ya comenzó”, argumentó. En ese aspecto, destacó que el ajuste fiscal fue el más importante del planeta en los últimos años, ya que no hubo país alguno que bajara un 30% el gasto real en tan poco tiempo. Daza indicó que en enero pasado se observó un punto de cambio de la economía nacional hacia un círculo virtuoso, ingresando a una etapa prometedora. “Ni el establischment ni nadie lo mencionan ni lo ven. En 2025 tuvimos un shock financiero y político brutal. Las tasas subieron un100%, se detuvo el crecimiento y cayó la demanda de dinero. Era crucial sacar al país de esa situación”, subrayó.

Apoyado en un cuadro que reflejaba el comportamiento de la tasa de interés de los bonos, Daza definió que hoy la Argentina se encuentra en “el punto dulce del plan de estabilización”, ya que en enero, por caso, aquella tasa de corto plazo cayó 15 puntos porcentuales. Si esto no fuera sostenible en el tiempo o no fuera virtuoso, ¿cómo se explica que las de largo plazo también desciendan?, planteó. “Eso es una señal potente para los mercados. Muchos decían que el dólar estaba en el nivel porque la tasa era alta y que lo mantenía. El mercado permitió que las tasas bajas y, junto con eso, bajaron las expectativas de apreciación”, explicó. A su criterio, ese es el sueño de todo macroeconomista que diseña un plan de estabilización.

En otro tramo de su charla, el viceministro de Economía de la Nación abordó uno de los temas que más inquieta a los argentinos: la inflación. En ese sentido, reconoció que hay mucha discusión, pero agregó que si los movimientos y las medidas que se adoptan no fueran sostenibles, se observaría en las expectativas de inflación que, a un año, llegan al 22%. “Eso es lo que me ice el mercado para los próximos meses y están bien ancladas”, indicó.

Daza expuso que, en la Argentina, “hay una obsesión con el corto plazo, con el número el mes. Esa obsesión no nos permite ver la tendencia, los fundamentals de hacia dónde vamos”. “Si la tasa es del 2,5%, del 2,8% o roza el 3%, no influye en nada en la dirección que tomamos, siempre y cuando las medidas sean consistentes para que esa inflación vaya bajando”, acotó. Para eso es clave sostener los programas fiscal y monetario y continuar con la compra de dólares para fortalecer las reservas del Banco Central. “Con esas acciones, vamos a seguir desinflándola y, si se mantienen, vamos a converger con el promedio mundial de inflación. Esa es la dirección, no sabemos el tiempo que demandará, ya que tenemos una multitud de shocks, por lo que sucedió el año pasado y ahora en Medio Oriente”, continuó. Daza le pidió a los empresarios asistentes que no pierdan de vista el contexto de compra de dólares que, en el primer trimestre, ha sido de U$S 4.500 millones y que eso fue contra lo que parte del establischment y algunos economistas planteaba acerca de que el tipo de cambio estaba donde se encontraba porque no se compraban divisas. “Hoy estamos en el comienzo de un equilibrio virtuoso, con expectativas (de inflación) ancladas y bajando más en dos o tres meses. Esto nos permite ser extraordinariamente optimistas”, resaltó.

A tono con el discurso que Caputo brindó ayer en el Atlantic Council, Daza se dirigió hacia los empresarios para confirmar que el equipo económico está trabajando para bajar el costo argentino y, de esa manera, alentar la llegada de más inversiones y la generación de empleos, en base a la reducción de la carga impositiva y de las desregulaciones. Así, “el programa está cuajando como un rompecabezas, alentado por un conjunto de medidas que se tomaron en los últimos años para avanzar con las reformas estructurales que el país necesita”, insistió.

Finalmente , Daza potenció el capital humano que tiene la Argentina, y las condiciones macroeconómicas que tendrá la Argentina en los próximos 18 meses.