Los mercados globales atraviesan una jornada de alta volatilidad. El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, marcado por los duros ataques de Israel contra Hezbolá en el Líbano y la subsiguiente decisión de Irán de cerrar el Estrecho de Ormuz, disparó los precios del crudo y tiñó de rojo las pizarras de Wall Street.

Los futuros del crudo "Brent" suben un 4,79%, situándose en U$S99,25, mientras que el "WTI estadounidense" escala un 8,5% hasta los U$S102,47. 

La incertidumbre aumentó tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien advirtió que las fuerzas de EE.UU. permanecerán en el Golfo y amenazó con ataques "más fuertes que nunca" si no se cumple el acuerdo de paz.

En Nueva York, el impacto se siente en los principales índices: el "S&P 500" baja un 0,29%, el "Nasdaq" cae un 0,45% y el "Dow Jones" cede un 0,29%. A la tensión geopolítica se sumó el dato de la inflación PCE en EE.UU., que se ubicó en un 2,8% interanual en febrero, al confirmar que las presiones sobre los precios persisten mientras la economía muestra signos de desaceleración.