Los celulares forman parte de la vida cotidiana de las personas en cualquier parte del mundo. Por esa razón, su análisis resulta fundamental en cualquier investigación judicial. Casos complejos como el femicidio de Érika Antonella Álvarez terminan esclareciendo los aspectos más oscuros o, directamente, resolviéndose a partir de la información extraída de los dispositivos. Las pericias realizadas al teléfono de Justina Gordillo, pareja de Felipe Sosa al momento del crimen, aportaron indicios que complican a ambos.
“Del examen de conversaciones, registros de llamadas, archivos multimedia, historial de navegación web y actividad en redes sociales surgieron elementos relevantes vinculados a los puntos de análisis requeridos, incluyendo referencias a viajes, transferencias económicas, consumo y supuesta comercialización de estupefacientes, la posible organización de encuentros sexuales de tres o más personas”, se puede leer en el informe de 92 páginas elaborado por el Equipo Científico Fiscal que analizó el celular de la acusada de encubrimiento.
“Asimismo, se constató actividad de navegación y acceso reiterado a noticias digitales directamente relacionadas con el homicidio de Erika Álvarez dentro del período temporal posterior al hecho. El análisis de la aplicación Instagram permitió verificar interacciones previas con una cuenta que estaría asociada a la víctima”, añade el escrito.
La empleada judicial declaró como imputada ante el fiscal Pedro Gallo días después de haber sido procesada. Allí contó su versión de los hechos, aunque omitió algunos detalles y habría faltado a la verdad en otros aspectos. Cabe recordar que, al declarar en calidad de imputada, no tiene obligación legal de decir la verdad, por lo que sus manifestaciones son interpretadas como parte de una estrategia defensiva.
No descartan la participación de otras personas en el crimen de Érika Antonella ÁlvarezEn el informe, al que tuvo acceso LA GACETA en exclusiva, surgieron varios indicios que fortalecen la teoría de Gallo. Los defensores de la empleada judicial, María Florencia Abdala y Camilo Atim, evitaron realizar declaraciones sobre el contenido de la pericia. Sin embargo, allegados a la imputada coincidieron en señalar que la información extraída del celular no modifica su situación procesal. Estos son algunos de los puntos más relevantes:
1- Mensajes borrados
Los peritos determinaron que entre el 9 de enero y el 1 de febrero de 2026 fueron eliminados 15.957 registros de WhatsApp del celular de la acusada. Ese período abarca desde el día posterior al hallazgo del cuerpo hasta la jornada en la que Gordillo fue detenida en un country de Yerba Buena.
2- Venta de drogas
En los mensajes intercambiados entre Sosa y Gordillo surgieron indicios sobre los vínculos de “El Militar” con las drogas. Por ejemplo, en mayo de 2024 el acusado del femicidio le envió imágenes de plantas de marihuana que estaba cultivando. “No lo puedo creer. Me imaginaba mucha menos cantidad. Qué golpe”, respondió la empleada judicial.
Cabe aclarar dos cuestiones. La primera es que el acusado del femicidio tiene una causa abierta en la Justicia Federal por producción de cannabis a gran escala desde junio de 2023. “El Militar” estaría habilitado por el Reprocann, aunque las imágenes enviadas indicarían que habría excedido el límite permitido de nueve plantas.
“Querés vender pastillas y me juzgás a mí por un ‘garca’”, fue otro de los mensajes que la empleada judicial le envió a Sosa en abril de 2024. Ella, en su declaración, dejó entrever que su expareja estaba involucrada en esa actividad ilícita, aunque el contenido del celular demostraría que poseía más información de la que reveló ante la Justicia.
3- Encuentros sexuales
Este es, posiblemente, uno de los aspectos más polémicos del caso. Los investigadores sospechan que Sosa organizaba encuentros sexuales grupales en los que se consumían drogas. En el celular de la imputada encontraron elementos que no sólo sostienen esa hipótesis, sino que además permiten comprender cómo funcionaba el supuesto sistema.
Caso Érika: “Sosa está encubriendo a gente más poderosa que él y por eso no quiere hablar”De acuerdo con las pericias, la pareja acudía al sitio Skokka para contactar personas interesadas en participar en tríos u otros encuentros grupales. Se trata de una página dedicada al ofrecimiento de servicios sexuales. Según los datos obtenidos, Gordillo mantuvo al menos 26 cuentas distintas con consultas vinculadas a este tipo de prácticas.
Vale aclarar que organizar encuentros sexuales consentidos no constituye delito alguno, aunque sí contradice la versión que la imputada había dado en su declaración.
4- La relación con Érika
Ese es otro de los puntos centrales de la investigación. Gordillo habría conocido la existencia de Érika desde junio de 2024. Así surge de los reclamos que le hacía a Sosa por el vínculo que mantenía con la víctima. Incluso, de manera irónica, le habría sugerido que la llevara a Miami junto a otro hombre que todavía no fue identificado.
También aparecieron indicios para sospechar que “El Militar” habría filmado un video manteniendo relaciones sexuales con Álvarez y luego se lo habría mostrado a la empleada judicial. Esa situación habría provocado una fuerte discusión de pareja.
Jorge “Chicho” Díaz, el empleado ejemplar que quedó pegado en la causa por el crimen de ÉrikaLos peritos descubrieron además interacciones en Instagram entre las cuentas de Gordillo y Érika, aunque aclararon que no se seguían mutuamente. Ese dato refuerza la hipótesis de que la acusada de encubrimiento conocía a la víctima mucho antes de lo que había reconocido.
5- Violencia de género
Al analizar la información almacenada en el celular de la empleada judicial, los investigadores encontraron elementos para sospechar que sufría violencia de género por parte de Sosa. No sólo detectaron referencias a agresiones físicas que nunca fueron denunciadas, sino también indicios de situaciones de control y aislamiento respecto de sus amistades. Incluso habría protagonizado escenas de celos por la manera en la que otras personas miraban a Gordillo.
También surgieron datos sobre un episodio que podría configurar un delito. Según relató la imputada, durante una reunión habría sido dopada y luego abusada sexualmente por desconocidos. Cuando cuestionó a Sosa por lo ocurrido, él le habría respondido con una broma.
6- Otros datos
Ya se sabía que, antes de abandonar la provincia, Sosa le había firmado un poder a Gordillo para que administrara las cuentas bancarias de su empresa. Abdala, Atim y Marcelo Cosiansi siempre sostuvieron que se trató de un trámite conocido por todos y realizado ante una escribana. Lo que ahora trascendió es que, antes de ser detenida, la acusada realizó una transferencia por $16,5 millones.
Érika Antonella Álvarez: una víctima perfecta que se llevó varios secretos a la tumbaTambién se confirmó que Gordillo visitó distintos sitios digitales y leyó notas periodísticas sobre el caso desde el 8 de enero, día en el que el cuerpo de Érika fue encontrado en un descampado de Manantial Sur.
Además, envió un mensaje que podría resultar clave para sostener la acusación en su contra. Esto fue lo que escribió en WhatsApp cuando “El Militar” ya no estaba en la provincia:
“No sé lo que está pasando”.
“Yo a vos te creo y sé que no sos capaz de hacerle daño a nadie”.
“Estoy revisando mentalmente día a día, desde el viaje a Cafayate hasta ahora, y nunca vi nada extraño en tu casa, nada raro. Ahí me quedo tranquila”.
“Vi las entrevistas a la familia y ellos dicen que la chica estaba con miedo porque la perseguía un auto y que ese vehículo estuvo dando vueltas el día y en el lugar donde encontraron el cuerpo”.
“Será que te están haciendo una cama”.