PEKIN, China.- Los presidentes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladimir Putin, ratificaron la solidez de sus relaciones bilaterales frente a las turbulencias del mundo, menos de una semana después de que Pekín recibiera al estadounidense Donald Trump.

“Hemos sabido profundizar sin cesar la confianza política mutua y la coordinación estratégica con una perseverancia inquebrantable que ha resistido mil pruebas”, le dijo Xi a su invitado, según la agencia de noticias oficial Xinhua.

Putin elogió por su lado unas relaciones a un “nivel sin precedentes”, en particular en el ámbito económico, a pesar de los “factores externos desfavorables”.

Ambos líderes se reunieron en un contexto de múltiples crisis que afectan directamente a sus países, como las amenazas de reanudación de las hostilidades en el Golfo, la continuación del conflicto en Ucrania o las tensiones en el comercio y el suministro de hidrocarburos. En una reunión de más de una hora, subrayaron la necesidad de “retomar el diálogo y las negociaciones lo antes posible” en Medio Oriente y se declararon “completamente de acuerdo” en que los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán vulneran el derecho internacional.

China se ha visto fuertemente impactada por este conflicto porque depende mucho del comercio internacional y del petróleo y del gas provenientes del Golfo.

En cambio, para Putin, el conflicto representa una oportunidad para su país, que fue el tercer productor mundial de petróleo y el segundo de gas en 2023, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

“En un contexto de crisis en Medio Oriente, Rusia mantiene su posición de proveedor fiable de recursos”, declaró Putin. Además, Putin pudo avanzar en el proyecto del gasoducto “Fuerza de Siberia 2”, fundamental para Moscú, que le ofrecería salida para sus hidrocarburos, a los que Europa ha dado la espalda tras la invasión de Ucrania..

Xi Jinping y Putin ratifican relación inquebrantable: "Hemos sabido profundizar la coordinación estratégica"

Moscú y Pekín lograron avances pero no alcanzaron ningún acuerdo formal, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, citado por las agencias rusas.

En cuanto a la guerra en Ucrania, la declaración conjunta recoge la visión “positiva” que tiene Rusia de “la posición objetiva e imparcial” de China respecto al conflicto.

“Viejo amigo”

Sonriente, Xi recibió a Putin con un cálido apretón de manos al pie de las escaleras del Gran Salón del Pueblo, sede del poder en el corazón de la capital. Escucharon sus himnos, pasaron revista a una guardia militar y a un grupo de niños que saltaban al grito de “bienvenido, bienvenido” y agitaban banderas de ambos países. Resonó una salva de cañones, en una puesta similar a la de la pomposa bienvenida que se le dio Trump.

Pero, ahora, el tono fue más afectuoso. Xi y Putin se llaman mutuamente “viejo amigo” o “querido amigo” y se han reunido casi 40 veces a lo largo de más de 13 años de ejercicio simultáneo del poder.

Xi busca imponer la imagen de China como un foco de estabilidad en medio de la tormenta. China y Rusia se oponen a un orden mundial dominado por Estados Unidos y los países occidentales y son socios de larga data de la cuestionada Corea del Norte.

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También firmaron documentos sobre cooperación estratégica, construcción de una vía férrea y desarrollo urbano, y acordaron prolongar un tratado de buena vecindad alcanzado hace 25 años y un régimen de exención recíproca de visados.

Putin invitó a Xi a Rusia el año próximo y confirmó que asistirá a la cumbre de la APEC (Cooperación Económica Asia-Pacífico) en noviembre en China.

Balanza a favor de Pekín

Pero, más allá de las declaraciones de amistad y solidez del vínculo, la realidad es que las dos potencias atraviesan situaciones económicas y diplomáticas desiguales.

China, segunda economía mundial, es de lejos el primer socio comercial de Rusia, según los medios rusos. Rusia, en cambio, ocupa el quinto lugar entre los socios de China, por detrás de Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Vietnam.

Los lazos entre Pekín y Moscú se han fortalecido tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022, y el volumen de comercio bilateral duplica actualmente el de 2020, según centros de análisis europeos. Los intercambios comerciales aumentaron cerca de un 20% durante los cuatro primeros meses de 2026, “lo que no es poca cosa”, declaró el miércoles Xi ante Putin.

Más del 70% de las importaciones chinas procedentes de Rusia consisten en combustibles de origen mineral, esencialmente petróleo. Las exportaciones de crudo ruso a China se incrementaron un 30% desde 2022 bajo el efecto de las sanciones occidentales, según la misma fuente. A fines de 2025, China era el principal comprador de petróleo crudo y carbón rusos, y el segundo de gas transportado por gasoducto, según el Centro de Investigación sobre Energía CREA.

Rusia enfrenta severas sanciones de los países occidentales desde la invasión de Ucrania en 2022. El propio Putin, es objeto de una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra.

Por el contrario, Pekín es la capital a la que todo el mundo va. Antes de la visita de Putin el miércoles y de Trump, la semana pasada, China recibió en los últimos meses a los presidentes de Francia, Corea del Sur, Vietnam, Mozambique, a los jefes de gobierno de Canadá, el Reino Unido, Alemania, España y al príncipe heredero de Abu Dabi.