La pena de muerte alcanzó la cifra más alta desde 1981 en el mundo: dónde ocurrieron las ejecuciones y qué pasa con China

  • Amnistía Internacional reportó en Londres que en 2025 las ejecuciones globales subieron a 2.707 en 17 países, la cifra más alta desde 1981, debido al uso del miedo como control.
  • Las ejecuciones aumentaron un 78% respecto a 2024, con Irán, Arabia Saudí y EE.UU. a la cabeza. Casi la mitad de los casos estuvieron vinculados a delitos relacionados con drogas.
  • Aunque la tendencia global va hacia la abolición, preocupa que países de África y Medio Oriente busquen reinstaurar la pena capital, aislando aún más a una minoría de Estados.

EFEMÉRIDE. El 10 de octubre, se conmemora el Día Mundial contra la Pena de Muerte. EFEMÉRIDE. El 10 de octubre, se conmemora el Día Mundial contra la Pena de Muerte.
Hace 2 Hs

LONDRES, Reino Unido.- En 2025, las ejecuciones aumentaron hasta alcanzar la cifra más alta registrada por Amnistía Internacional desde 1981, con 2.707 personas ejecutadas en 17 países. Así lo reveló el informe anual más reciente elaborado por la organización de derechos humanos sobre el uso global de la pena de muerte.

El impresionante aumento documentado en el informe “Condenas a muerte y ejecuciones 2025” se debió a unos pocos gobiernos decididos a ejercer su poder mediante el miedo. En general, las ejecuciones aumentaron en un 78%, después de que en 2024 se registraran 1.518. El total de 2025 no incluye los miles de ejecuciones que Amnistía Internacional considera que siguieron llevándose a cabo en China, que continuó siendo el país con más ejecuciones en el mundo.

Las autoridades iraníes, principales impulsoras de este incremento, ejecutaron al menos a 2.159 personas, más del doble que en 2024. En la misma región, Arabia Saudí elevó su recuento de ejecuciones hasta al menos 356, y utilizó la pena de muerte para delitos relacionados con las drogas. En Kuwait, las ejecuciones casi se triplicaron (de seis a 17), mientras que casi se duplicaron en Egipto (de 13 a 23).

Estados Unidos (de 25 a 47) es el único país de las Américas que llevó a cabo ejecuciones, la mitad de ellas, en el estado de Florida.

“Este alarmante aumento del uso de la pena de muerte se debe a un grupo reducido y aislado de Estados dispuestos a llevar a cabo ejecuciones a toda costa, pese a la tendencia global hacia la abolición”, manifestó Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional . “De China, Irán y Corea del Norte, pasando por Arabia Saudí y Yemen, hasta Kuwait, Singapur y Estados Unidos, esta vergonzosa minoría utiliza la pena de muerte como arma para infundir temor, sofocar la disidencia y mostrar la fuerza de las instituciones estatales sobre personas desfavorecidas y comunidades marginadas”, añadió.

Guerra contra las drogas

El recrudecimiento de enfoques sumamente punitivos de la “guerra contra las drogas” impulsó los esfuerzos por ampliar el uso de la pena de muerte. Esto se reflejó en el número de ejecuciones, pues casi la mitad (1.257 o el 46%) de todas las que se registraron fueron por delitos relacionados con las drogas: en China (+), Irán (998), Kuwait (2), Arabia Saudí (240) y Singapur (15). Argelia, Kuwait y las Maldivas emprendieron iniciativas legislativas para ampliar el ámbito de aplicación de la pena capital con el fin de incluir este tipo de delitos.

El gobierno de Burkina Faso aprobó un proyecto de ley que incluía la reinstauración de la pena de muerte para delitos como “alta traición”, “terrorismo” y “actos de espionaje”, mientras que las autoridades de Chad establecieron una comisión para revisar cuestiones relacionadas con la pena capital, incluida su reinstauración.

Aunque las ejecuciones aumentaron, los países que las llevaron a cabo siguieron siendo una minoría aislada. Arabia Saudí, Corea del Norte, China, Egipto, Estados Unidos, Irak, Irán, Somalia, Vietnam y Yemen son los mismos 10 países de los que se supo que habían llevado a cabo ejecuciones todos los años en el último quinquenio y que habían mostrado un desprecio sistemático hacia las salvaguardias establecidas en virtud del derecho y las normas internacionales de derechos humanos. Cuatro países reanudaron las ejecuciones el año pasado (Japón, Emiratos Árabes Unidos, Sudán del Sur y Taiwán), con lo que el total de países que ejecutaron a personas ascendió a 17. En el resto del mundo se hicieron progresos que demostraron que la esperanza es más fuerte que el miedo.

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