El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, volvió a restarle importancia a las tensiones internas dentro del oficialismo y aseguró que las diferencias que atraviesan a La Libertad Avanza (LLA) no tienen impacto en la gestión ni en la vida cotidiana de los argentinos.
Durante su participación en el Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), el dirigente riojano fue consultado sobre las disputas que se hicieron públicas en las últimas semanas dentro del espacio que conduce el presidente Javier Milei. Su respuesta fue contundente: “No creo que le cambie la vida a nadie”.
Menem consideró que los conflictos internos “son cosas normales que pasan en todos los gobiernos” y descartó que las diferencias entre referentes libertarios puedan afectar el rumbo de la administración nacional o tener consecuencias electorales.
“Creo que nadie está pensando en eso cuando va a trabajar. Nosotros estamos trabajando normalmente. Para mí no es tema, no veo que le vaya a cambiar la vida a nadie”, insistió.
Además, remarcó que el objetivo político del oficialismo está puesto en la continuidad del proyecto encabezado por Milei. “Nuestra construcción está orientada a la continuidad del Presidente en 2027”, expresó durante la entrevista realizada en el encuentro empresarial, en el que también participaron el ministro de Economía, Luis Caputo, y el propio jefe de Estado.
Internas en el oficialismo
Las declaraciones de Menem se producen en medio de distintos focos de tensión dentro del Gobierno. Uno de ellos tuvo como protagonistas al propio titular de la Cámara baja y al asesor presidencial Santiago Caputo, quienes protagonizaron un cruce a través de las redes sociales que posteriormente fue desactivado por Milei.
“Santiago Caputo es como un hermano para mí y Martín Menem lleva adelante una tarea como presidente de la Cámara de Diputados enorme, fenomenal, extraordinaria”, había señalado el mandatario hace dos semanas en un intento por bajar el tono de la controversia.
Los dichos del legislador también llegan después de otro episodio que generó ruido dentro de la Casa Rosada. Patricia Bullrich manifestó que no acompañará el retiro del pliego de una candidata a jueza cuestionada por su vínculo familiar con un periodista. Aunque ratificó su alineamiento con el Gobierno, la funcionaria defendió su postura al señalar que ejercía su “derecho a la objeción”.