Los escenarios actuales confluyen a futuro hacia una escasez de mano de obra para las tareas rurales en nuestro medio, especialmente las del cultivo de caña de azúcar, sostuvieron en su trabajo sobre avances en la plantación mecanizada de caña de azúcar los ingenieros César Terán, Roberto Sopena, Juan Vallejo y Federico Pérez Zamora, pertenecientes al INTA Famaillá.

La competencia de otras actividades como el limón, la frutilla y el arándano, generan una fuerte demanda de personal. La misma cadena productiva de caña de azúcar también requiere mano de obra para la cosecha manual. Pero el desplazamiento de la población rural hacia centros urbanos, más las presiones fiscales y previsionales sobre las empresas, hacen más difícil la disponibilidad de mano de obra.

El desarrollo y el avance de la plantación mecanizada en Tucumán no fue consistente ni muy difundido desde la aparición de las primeras máquinas plantadoras.

Razones técnicas, operativas y culturales pueden asumirse para explicar el bajo nivel de adopción que la plantación mecanizada integral tiene por ahora en nuestro medio, siendo los factores más importantes: geometría irregular de los lotes de plantación; condición textural y física variable de los suelos; dispersión de las unidades productivas (empresas cañeras grandes y resistencia al cambio). A los efectos de estimar la eficiencia en el desempeño de las plantadoras en Tucumán, el Grupo Caña de Azúcar de la EEA Famaillá realizó mediciones sobre lotes comerciales implantados en "forma manual" (Sma) y en "forma mecánica integral" (Smi).

De acuerdo a lo registrado en experiencias comerciales, el "Smi" es una alternativa viable para los sistemas cañeros, ya que los niveles productivos son similares a los cañaverales provenientes de "Sma". No obstante, es necesario resaltar algunos aspectos críticos para asegurar una mayor eficiencia, entre los cuales mencionamos: corte y limpieza más cuidadosa de la semilla; evitar el excesivo manipuleo antes de plantación; ajustar la cantidad de yemas a plantar en función del nivel de daño, época o mes de plantación, clase textural predominante del suelo, grado de preparación del mismo y cultivo antecesor.