Las lluvias siguen sin aparecer y complican la siembra en varias zonas trigueras del país. En lo específicamente agronómico falta humedad en gran parte de Córdoba, de La Pampa y del sudoeste y extremo sur de Buenos Aires. Las condiciones de partida en cuanto a la humedad del suelo son precarias. En cambio, son más favorables en Santa Fe, centro y sudeste de Buenos Aires, Entre Ríos y en las provincias norteñas. De todos modos, la comparación de las reservas de humedad actuales con igual fecha del año anterior es mucho mejor.

La intención de siembra calculada en 4,2 millones (900.000 ha más que la escasa zafra precedente) se apoya precisamente en esta mejora hídrica. Pero las capas arables en el oeste agrícola triguero están secas y es justamente en éstas donde las siembras se deberían generalizar en las próximas jornadas, por lo que el aporte de agua no debería demorarse demasiado.

En los últimos 30 días las lluvias fueron inferiores a las normales y el desecamiento paulatino del perfil superior de los suelos no permite, salvo puntuales áreas, la implantación. Este escenario impacta en el ánimo de los productores locales que sin embargo, y en muchos casos, tienen en este cereal la única alternativa posible para salvar el año (sur y sudoeste de Buenos Aires, La Pampa).

Por eso algunas implantaciones se realizaron en los partidos sureños de Patagones y Villarino y ocasionales en el norte de Córdoba (Totoral) y sudoeste (Río Cuarto y Juárez Célman).

En el centro este de Santa Fe (San Jerónimo) comenzaron con favorables perfiles de humedad. En este factor se basa la proyección de aumentos superficiales en el este de Córdoba (Marcos Juárez y Unión), centro sur de santa fe y el norte de Buenos Aires. A favor del incremento esperado juega el hecho que la incorporación del cereal permitirá la soja de segunda y cortar el ciclo de enfermedades que tuvo la oleaginosa en la campaña que está por finalizar.

Reportes indican que semillas de Entre Ríos se enviaron a Córdoba y a Santa Fe. No obstante, para los productores medianos y chicos y arrendatarios, la humedad edáfica para arrancar la siembra no es todo: la ausencia de señales concretas en el plano económico que disminuyan la indecisión del productor y aumenten su confianza, es otro factor adicional que no debería demorarse. En esas regiones aumentarían las áreas sembradas pero sin llegar a los valores históricos.

El sudeste de Buenos Aires tiene cargados perfiles pero posiblemente la siembra de cultivos alternativos diminuya las expectativas por el cereal o al menos la iguale. Las condiciones hídricas que contrastan con las escasas de 2009 posibilitarían incrementos en las provincias norteñas (NOA y NEA), donde comenzaron las coberturas bajo buenas condiciones de humedad al igual que puntuales lotes en San Luis (Villa Mercedes).

Las señales climáticas no son favorables para los próximos siete días: dominará el tiempo seco y frío y es posible que este escenario se extienda durante toda la quincena en las zonas que requieren humedad inminente.

En el sudoeste de Buenos Aires y en La Pampa, la diferencia con las lluvias normales son importantes.