Un aumento considerable experimentó la oferta en el Mercado de Liniers respecto del inicio de la semana, dado que 296 camiones fueron descargadas el jueves con 10.579 cabezas frente a las 3.703 de entonces.

Con remisiones de calidad diversa y una actitud invariablemente tranquila de operadores que manifestaron acotadas necesidades de compra, las subastas tuvieron trámite definidamente tranquilo e incluso se observó dificultades para colocar las haciendas de campo incompletas en preparación, por el manifiesto desinterés de los frigoríficos y representantes del abasto local.

Respecto de los precios, indicaron bajas de 10 centavos para los ganados chicos destinados al consumo interno, que con 4.637 animales comercializados, representaron el 44,02% del total colocado.

Las pérdidas fueron menores para los 1.185 novillos encerrados, pues oscilaron en aproximadamente 5 o 6 centavos, sin excluir a lotes considerados de muy buena calidad y terminación.

El balance negativo de la rueda se profundizó para las vacas bien conformadas medianas y pesadas, que se vendieron con quitas de hasta 20 centavos, ante los 10 centavos anotados en el valor de las "regulares" y en el tipo "conserva".

La acentuada calma vigente en los remates se atribuyó al anuncio de que, al reanudarse la actividad tras la pausa impuesta por el feriado, se concreten ingresos superiores a 6.000 vacunos en razón de subastas especiales organizadas por varias consignatarias. El Indice General del Mercado de Liniers resultó de $ 7,241 frente a $ 7,641 del lunes último.