El programa de Responsabilidad Social Empresaria, que ejecuta la multinacional Monsanto, financia más de 170 proyectos en Argentina, en Paraguay y el Uruguay. Esta empresa -líder en el sector agropecuario en el mundo- ejecuta el proyecto Semillero de Futuro, que busca impulsar el desarrollo de iniciativas sociales que contribuyan a la sustentabilidad de las comunidades rurales postergadas. El programa cuenta con el apoyo la Fundación Monsanto, para devolver a las comunidades parte de los que estas brindan a diario. Como muestra de compromiso renovado, para 2010 destinó $ 1 millón, con la idea de impulsar proyectos de alto impacto, que hagan foco en la educación (formal o no formal).

Abarca Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Corrientes, Misiones, Chaco, Santiago, Tucumán, San Luis, Formosa, Salta y Jujuy. Pero no se reduce sólo al país: en 2009 se sumó a Paraguay; en 2010, a Uruguay.

En Tucumán, más precisamente en Villa Vieja (Trancas), se aprobó el proyecto "Centro de Formación en oficios Villa Vieja", presentado por la Fundación Nuevas Raíces. Consiste en capacitar jóvenes en distintos oficios, necesarios para la vida de la comunidad (plomería, electricidad, costura y talabartería, entre otros). Se dictará en talleres teórico-prácticos. Generará puestos de trabajo que permitirán a estos jóvenes salir de la situación crítica en la que hoy se encuentran. Los beneficiarios serán 120 jóvenes que no hayan terminado aún el secundario o que, habiendo finalizado este nivel, no pueden continuar sus estudios terciarios o universitarios.

El objetivo de Monsanto es permitir que los agricultores produzcan más y que conserven mejor los recursos naturales. Con más de 50 años en el país, la compañía reafirma el compromiso con el desarrollo del sector agropecuario; en especial, mediante la constante innovación en tecnologías y la provisión de productos y de servicios para satisfacer las necesidades del productor.