Además de la resistencia al glifosato del sorgo de Alepo y de un biotipo de Echinochloa colona, otra maleza encendió la luz de alerta en el norte: el yuyo colorado. Se estarían presentante dificultades para su control con glifosato. El productor Eduardo Hasenbalg, de Bandera, dijo en una nota publicada en "La Nación Campo". "Empecé a observar controles deficientes de yuyo colorado a principio de diciembre, al revisar un lote de 75 hectáreas, pulverizado el 22 de noviembre con dosis elevada de Roundup Full II (2,5 litros), realizado con buenas condiciones como parte del barbecho químico", dijo.

Se notó que habían quedado manchones irregulares de yuyo colorado. "Primero le eche la culpa al que realizó la pulverización, y le resté importancia pensando que en la próxima aplicación lo resolvería", comentó. Sin embargo, no tuvo suerte. "El 6 de enero, ya con la soja nacida (se sembró el 23 de diciembre), vuelvo a aplicar la misma dosis y compruebo que los manchones persisten. Pasaron varios dás y hay un buen control de yuyo colorado en la mayoría del lote, pero quedan dos o tres manchones con control deficiente, a tal punto que la soja no logró sobrevivir a la competencia de la maleza. Y dentro de cada manchón se ven plantas totalmente muertas y otras absolutamente sanas", contó.

Agregó que esto no le permite asegurar que las plantas sean resistentes o tolerantes al glifosato. "Nunca vi yuyo colorado que sobreviva a dos aplicaciones de 2.5 l de Roundup Full. De hecho, puse esa dosis por otras malezas gramíneas de difícil control que hay en la zona (porque) para controlar yuyo colorado con la mitad de la dosis bastaría", indicó. Sugirió que otros productores estarían atentos. "Le pregunté a un amigo qué maleza le había quedado viva luego de una aplicación en un lote y me respondió que yuyo colorado", dijo.