Según las conclusiones a las que arribó un trabajo realizado por especialistas del grupo CREA (Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola), debido al intervencionismo del Estado nacional, los productores de maíz de la Argentina están perdiendo el 10% del precio que les correspondería cobrar.
Cabe aclarar que esta pérdida no redunda en ningún beneficio para los consumidores. En la semana pasada, esto significó unos U$S 20 por tonelada, sobre un FAS Teórico de U$S 211.
La cuenta a la que arriba el estudio es bastante sencilla: a partir de un precio FOB (siglas en inglés para Free On Board, que debe interpretarse como precio de las mercancías puestas a bordo) en puertos argentinos de U$S 278 por tonelada, se deben descontar unos U$S 56 -por las retenciones (20%)- y U$S 11 por tonelada -por gastos de embarque-. Eso da un valor FAS teórico de U$S 211 por tonelada, que debería ser el "precio de bolsillo" para el productor.
La posición Abril del Mercado a Término de Buenos Aires marca U$S 191 por tonelada, con un descuento de U$S 20 por tonelada respecto de la paridad teórica, equivalente al 10% del precio.
Cifra millonaria
Si se toma en cuenta que la producción estimada para la campaña 2010/2011 será de alrededor de 20 millones de toneladas, y que por cada tonelada se descuentan U$S 20, el dinero total suma unos U$S 408 millones, que son transferidos desde el sector productor a los consumos internos y a los exportadores.
En otras palabras, este importe equivale a alrededor de 1,9 millón de toneladas de maíz que los productores entregan en forma gratuita a la industria y a la exportación.
Es pertinente señalar que durante todos los años en lo que el mercado del maíz funcionó sin el intervencionismo del Estado, el consumo interno no fue desabastecido.