El especialista en suelos Roberto Figueroa considera que el productor tucumano -y en general el productor argentino- fue tomando consciencia del problema de la erosión hídrica y de su control. "Prueba de ello es que los campos del país fueron sistematizados en una proporción importante de su superficie, proceso que continúa a ritmo sostenido", dijo.

Según explicó, el sistema adoptado en la mayor parte de los casos es el de la construcción de terrazas de desagüe -normalmente de base ancha-, cuyos canales derivan los excedentes de lluvia a velocidades no erosivas hacia canales colectores. "Estos descargan directamente sus aguas en ríos o en arroyos, cuando los campos son ribereños a estas vías. Si esto no ocurre, el problema se torna complejo pues hay que acordar con los dueños de los campos de aguas abajo, a fin de que los excedentes tengan como destino final una vía de drenaje natural, sin causar problemas o daños en su trayecto", puntualizó.

Figueroa agregó que se dan situaciones donde los cauces naturales se encuentran a distancias considerables, lo que implica un inconveniente difícil de resolver que lleva, en muchos casos, a conflictos entre vecinos: "a veces, el o los campos de aguas abajo ya fueron sistematizados lo que obliga a adecuar el nuevo proyecto al sistema de canales y terrazas ya existente".

El experto advirtió que se debe tener presente -a nivel de área o cuenca- que la remoción de la vegetación natural y la puesta bajo cultivo de grandes superficies incrementa significativamente los volúmenes de agua de lluvia que se transforman en escurrimiento. "La situación se agrava, pues el agua se desplaza sobre la superficie con mayor velocidad provocando erosión acelerada en algunos sectores, deposición de sedimentos en otros e incrementando los caudales que se erogan por los cauces naturales", indicó. Según explicó, esto hace que la capacidad de estos causes de evacuar excedentes, en muchos casos, se torne insuficiente: "las consecuencias son los desbordes, la erosión de márgenes y la aparición de cauces adicionales en forma de cárcavas (la red de drenaje se hace más densa)".

Manejo y conservación

Para paliar estos efectos -contó-, el productor adopta prácticas de manejo y de conservación de suelos, que atenúan los efectos de la habilitación de tierras. "Las de mayor aplicación son la siembra directa bajo cobertura de rastrojo, las rotaciones con cultivos que dejan abundantes residuos de cosecha y la construcción de sistemas de terrazas y canales de desagüe. A pesar de ello, los volúmenes de escurrimiento y los caudales máximos de las lluvias torrenciales siguen siendo más altos que cuando existía la vegetación natural", dijo.

Figueroa consideró que esta situación exige una planificación a nivel de área -"más precisamente, a nivel de cuenca y de subcuenca"- y una adecuación de la red de desagüe a la nueva situación. Dicha planificación implica determinar el trazado, estimar los caudales máximos y diseñar una red de canales secundarios, terciarios y otros, que convergen a un curso natural de agua. "Esta red debe servir como base para llevar a cabo los proyectos de conservación de suelos a nivel de predios. Si esto se logra será posible un manejo racional y armónico de los excedentes hídricos que se transforman en escurrimiento, y será posible organizar consorcios de productores para la construcción y el mantenimiento del sistema de canales", expresó.

Respecto del mantenimiento de la red de canales colectores y del sistema de terrazas, el especialista señaló: "es una tarea que debe realizarse todos los años antes del comienzo de las precipitaciones, para reducir al mínimo el impacto de las lluvias de alta intensidad en la campaña siguiente". Consideró, además, que el esfuerzo económico del mantenimiento de la red debería ser responsabilidad de todos los productores que descargan sus excedentes de escurrimiento a una única vía de desagüe.

"La situación actual presenta zonas grises donde se dieron conflicto de intereses entre productores, falta de mantenimiento de las grandes vías de desagüe y puede conducir a que no se ejecuten trabajos de sistematización que son necesarios pues no se concretó antes una planificación de toda la cuenca", concluyó.