El goteo enterrado en caña de azúcar, en mi caso, está dando muy buenos resultados, sobre todo en los cañaverales que poseemos en La Cruz, que es una zona donde registramos entre 900 milímetros (mm) a 1.000 mm anuales de precipitación, y con un marcado déficit de lluvias en los meses de primavera, comentó a LA GACETA Rural Otto Gramajo, quien es a la vez el primer productor cañero del país que incorpora "riego por goteo enterrado" en caña de azúcar.
La idea nació en 1994, durante la realización de un congreso realizado por una empresa de riego.
"Y tuvo continuidad en 1995, cuando colocamos el riego en 3 hectáreas sacando el agua de una derivación de la quinta de citrus que ya estábamos regando", comentó el agricultor a nuestro cronista.
Slomo Armoni, un técnico de riego israelita me impulsó a realizar este tipo de riego desde temprano, mojando sólo la cepa y teniendo la oportunidad de aplicar fertilizantes con el riego, describió sus orígenes en esta nueva actividad incorporada a la producción de cañaverales.
Trabajamos con 8 tratamientos, usando cinta y una manguera, en diferentes distanciamientos de goteros y láminas de reposición de agua, además de otros parámetros técnicos, dijo el productor cañero. "Los resultados que venimos obteniendo con este sistema son muy buenos y marcan una gran diferencia con el manejo tradicional de la caña", destacó Gramajo.
Es interesante comentar que para colocar ese primer riego tuvimos que adaptar una máquina -que tenía en ese momento la empresa Irrigar-, para poder colocar la cinta de riego dentro del surco; todo eso lo realizamos con la variedad 77-42, con muy buenos resultados, llegando en algunos casos a obtener valores cercanos a los 2.500 kilos de caña por surco", puntualizó.
Procedimiento
Los riegos los realizamos en la época de septiembre y octubre, con aplicaciones de fertilizantes en diferentes momentos, teniendo muy buenas respuestas. Si tuvimos algunos inconvenientes de volteo de caña, sobre todo en la 384, pero en la campaña pasada los efectos del vientos fueron bastante preocupante, ya que también se volcó caña que no tenía este tipo de riego. Igualmente los rendimiento son muy superiores a los testigos sin riego, destacó.
Es increíble, ya que "sólo regando en septiembre tuve muy buenos rendimientos en ese lote regado".
A modo de conclusión, Gramajo dijo que "es necesario que se experimente en el comportamiento de variedades regadas con este sistema, para saber cuál es la que mejor se comporta con este tipo de riego".