En la región cañera de Tucumán, la mayor superficie cultivada se encuentra ocupada con variedades altamente susceptibles a la bacteria Leifsonia xyli subsp. Xyli, agente responsable del raquitismo de las socas.

Por este motivo, el Grupo Caña de Azúcar del INTA Famaillá continúa trabajando para disminuir su incidencia. Esta enfermedad es ampliamente difundida en todas las plantaciones de caña de azúcar de la región, provocando en la mayoría de los casos un declinamiento permanente de la producción de caña de azúcar por hectárea y hasta disminución del rendimiento fabril.

En cuanto al aumento de incidencia de la enfermedad registrado en los últimos dos años (40,9% para lotes comerciales), luego de haberse mantenido una tasa decreciente durante cuatro años hasta 2008, los técnicos del INTA sostienen que las medidas de manejo no estarían siendo aplicadas en forma eficiente por parte de los productores o bien no se dispuso de semilla de calidad en la campaña de plantación 2007 en adelante a causa de las severas heladas.

Esta situación afectó la sanidad del cultivo en la provincia, por lo que los técnicos recuerdan a los productores una amplia serie de recomendaciones para la nueva campaña. A modo de reiteración, los especialistas indicaron que el uso de semilla tratada para bajar la incidencia de la bacteria en la semilla es la principal herramienta para no difundir esta enfermedad bacteriana.

Por ello consideran que es indispensable que los productores cañeros que quieren renovar sus plantaciones la realicen utilizando caña semilla tratada, a fin de no seguir difundiendo esta enfermedad.

Semillero

Se sugiere la hidrotermoterapia para la implantación de semilleros como la técnica más eficiente y segura para obtener semilla de sanidad controlada, además de realizar un manejo adecuado del cultivo.

El semillero debe ser implantado en un sector del lote a realizarse la plantación con un barbechado de 3 meses por lo menos.

Lo ideal es plantar en un terreno proveniente de una rotación con soja, por todos los beneficios que aporta esta oleaginosa como cultivo utilizado en la rotación con la caña de azúcar.

Una forma de eficiente para evitar la diseminación de la bacteria, es cuando se esta colocando los trozos en el fondo del surco y se corte la semilla y se la trocee en el surco, se deben desinfectar las machetas con amonio cuaternario o sumergiéndolas en lavandina.

Es fundamental que los cañeros que van a usar caña semilla para sus semilleros conozcan en profundidad la sanidad de la caña que vayan a utilizar, por lo que deben recurrir al diagnóstico preciso como una herramienta de criterio al momento de elegirla para las plantaciones de semilleros o lotes comerciales.

Pero además del diagnóstico es necesario tener la certeza sobre la procedencia de los lotes y su comportamiento.

De esta manera se podrá disminuir efectivamente la enfermedad en el cañaveral comercial de la Provincia, se remarca en el informe del Grupo Caña de Azúcar del INTA Famaillá.

Muestras

Asimismo, el Laboratorio de Fitopatología de Caña de Azúcar de la EEA Famaillá del INTA (ruta provincial 301, km 32, Famaillá) recibirá las muestras de los productores para el análisis a partir de la primera semana de abril.

Estas deben estar debidamente etiquetadas para individualizar los lotes.

A partir de ese cuarto mes del corriente año, el INTA recibirá las muestras para el diagnóstico en caña semilla.

Para obtener mayor información y recomendaciones para un adecuado muestreo, los interesados deben comunicarse con los ingenieros Paola Fontana y Sergio Pérez, o al teléfono 03863-461048 (interno 144) y por correo electrónico a pfontana@correo.inta.gov.ar y sperez@correo.inta.gov.ar.