La oferta que presentó esta noche el Gobierno provincial para resolver el conflicto salarial con la Policía fue rechazada en general por los uniformados. La propuesta consistió en elevar el sueldo básico a $1840 (los efectivos dicen que actualmente es de $900 y ellos exigen que se incremente a $2.500). Sin embargo, en principio, los efectivos están de acuerdo con la suma, aunque cuestionaron que en el acuerdo no se haya incluido el compromiso de las autoridades de la fuerza de no tomar represalias contra los manifestantes.

La decisión de los manifestantes fue confirmada por un policía que está al frente de la protesta, que se lleva a cabo en la entrada de la Jefatura, sobre la calle Italia al 2.500. "No estamos de acuerdo con lo que presentó el Gobierno. Nos quedaremos aquí hasta que tengamos una respuesta que nos satisfaga", expresó el agente, que prefirió reservar su identidad y su cargo.

Crónica del conflicto
La protesta salarial se inició ayer a las 13, con quema de cubiertas para impedir el paso vehicular. En un principio, alrededor de 100 efectivos de la Patrulla Motorizada fueron los que impulsaron la medida, pero en la jornada de hoy se plegaron más efectivos.

Las comisarías de la capital tucumana restringieron la atención al público ante el conflicto policial. Según observó LA GACETA en un recorrido, muchas de las sedes policiales cerraron sus puertas y atendieron sólo las denuncias de emergencia.

Los voceros explicaron que se trata de una medida que tomaron los comisarios para evitar posibles conflictos con los uniformados que protestan. En las calles, prácticamente no se observa presencia policial porque, justamente, los uniformados autoconvocados que llevan las medidas de fuerza pertenecen a Patrulla Urbana y Motorizada.

Además, del incremento salarial, el petitorio de los policías contiene otros tres puntos: la incorporación a planta permanente de los 1.300 trabajadores transitorios, que no se sancione a los agentes que participaron de la medida de fuerza y el desplazamiento de la cúpula de la institución policial. LA GACETA ©