Hace un par de semanas atrás este suplemento informó sobre como se lleva adelante la producción de garbanzo en nuestra provincia y que esta legumbre pasó a ser una importante alternativa productiva invernal para Tucumán. El garbanzo es un cultivo que tomó auge desde hace unos años y todo este impulso se debe en parte a la difusión que se dio al cultivo desde instituciones como la Eeaoc, donde a través del Proyecto Legumbres Secas se viene trabajando desde 2002.

Ese trabajo de investigación en la Eeaoc es interdisciplinario y apunta principalmente al mejoramiento genético, y se complementa con otros como el estudio de fertilización (en suelo y foliar), control de malezas en pre y pos emergencia, evaluación de hormonas (giberelinas, citocininas y promotores de crecimiento), uso de fungicidas, manejo del gusano del cascabullo, análisis de calidad de grano y semillas, y análisis de costo producción y margen bruto. Todos estos aspectos son indispensable para ajustar el manejo integral del cultivo.

Respecto del mejoramiento genético que lleva a cabo Proyecto Legumbres Secas de la Eeaoc, se viene evaluando y seleccionando materiales y hasta el momento se identificaron dos de tipo sauco muy promisorios, que se caracterizan por sus rendimientos que superan al testigo local (norteño), y ostentan porte erecto, buena calidad comercial y tamaño de grano. Uno de ellos es de alta precocidad. Se están completando las planillas de inscripción para ser elevado al Inase y se espera que en el corto plazo estén disponibles para el productor.

Según un estudio que realizó la sección de sensores remotos de la Eeaoc se determinó que en Tucumán se han sembrado 18.700 ha, predominando los departamentos de Burruyacu y, en menor medida, La Cocha y Cruz Alta. Con respecto a la zona de influencia para Tucumán, se sembraron en el oeste de Santiago del Estero (departamento Jiménez y Pellegrini) 6.180 ha, y en el sudeste de Catamarca (departamento Santa Rosa) 1.000 ha.

Los garbanzos en esta campaña ya se encuentran en plena cosecha con un avance de más del 70% de la superficie sembrada en Tucumán, con rendimientos que van desde los 800 a 1.600 kg/ha, aunque existen algunos lotes con promedio de 2.000 kg y todo depende de las localidades y fechas de siembra, cultivo antecesor y manejo.

Es importante destacar que debido a las condiciones climáticas, que se destacó por ser una primavera seca con muy pocas precipitaciones y altas temperaturas, el calibre de los garbanzos se ha reducido sustancialmente.

Siempre se dijo que el garbanzo es un cultivo utilizado casi en su totalidad para el consumo humano y la atractiva presentación del grano es de suma importancia para su comercialización. La clasificación se realiza de acuerdo con un estándar de calibres, ya que los diferentes tamaños tienen distintos destinos industriales. El calibre se determina de acuerdo con la dimensión mínima de los granos, mediante criba de agujeros circulares.

El comercio
La comercialización del garbanzo comienza con granos de calibre siete milímetros y su precio se incremento a medida de que aumenta su calibre. Cabe destacar que aquellos granos de calibre inferior a siete milímetros pueden tener dos destinos: semillas para la próxima campaña o para molienda.

Según algunos técnicos y productores la situación actual de la cosecha tucumana de garbanzo es un poco lábil respeto de su comercialización por lo calibres que se vienen obteniendo, y afirman que algunos exportadores compraron el garbanzo a cosecha hace tiempo atrás a un precio fijo por tonelada y de acuerdo al calibre a lograrse.

La sorpresa actual es que los calibres que se vienen obteniendo son bajos y los problemas en la comercialización indudablemente aparecerán. Lo cierto es que los resultados están a la vista y lo que se debe lograr es que todos los que se encuentran realizando este cultivo como una nueva alternativa invernal, productores y exportadores, se sienten en una mesa de negociaciones, para evitar que los precios caigan y hagan que esta actividad pierda el impulso y el interés que tiene en la actualidad por una simple consecuencia ambiental.