ESPAÑA.- Alrededor de unas 100.000 toneladas de "clemenules" se han registrado en esta campaña citrícola en los huertos españoles, según publicó el portal "elperiodicomediterraneo.com".
El motivo no es otro que la falta de cotización que la variedad estrella de la citricultura provincial ha sufrido durante la temporada en curso, que ya se ha cerrado para este tipo de "clementinas".
Esta es la denuncia que lanzan las organizaciones agrarias. El presidente de Fepac-Asaja es quien concreta las cifras. Según Néstor Pascual, se han quedado muchas clemenules por recolectar: "400.000 toneladas en la Comunitat y 100.000 toneladas o más en Castellón".
El presidente de Asociex, la patronal de los comercios y cooperativas citrícolas de la provincia, Jorge García, afirma que estas 100.000 toneladas le parecen "muchas".
"Es difícil de cuantificar, pero es verdad que se quedarán muchas en el árbol: 20.000 ó 25.000 toneladas ya lo son", manifiesta García.
A pesar de las divergencias en las cifras, el presidente de Asociex reconoce que este hecho "no es habitual". "En los últimos 20 o 25 años es la primera vez que se han quedado clemenules en el árbol".
Para los agricultores, el motivo es que no ha habido precio, ni compras. "La campaña comenzó bien, pero empezaron a bajar los precios y en la recta final se han hundido". También Goterris señala que el problema "ha sido el precio".
Por su parte, García indica que las dos semanas de lluvias continuadas en el mes de noviembre provocaron un colapso posterior en los mercados, porque la fruta "venía adelantada" y todo el mundo se lanzó a recolectar.
"En Navidad, un período tradicional de reactivación de las compras, muchas cadenas dejaron de comprar por el exceso de maduración de la fruta", concreta. Esto, que acortó "15 días la campaña", unido a que había "menos compradores" para ofertar por la producción, ha sido lo que ha provocado esta crisis en la citricultura castellonense, afirma.
Goterris difiere de esta versión y señala que la lluvia "no tendría que haber hundido así la campaña" y la producción provincial "debería haber salido toda al mercado con normalidad".
El delegado de la Unión afirma que este caso "nos preocupa", motivo por el cual están negociando con la administración autonómica para encontrar posibles soluciones. No en vano, el dejar la fruta en el árbol puede hacer que muchos citricultores "tiren la toalla y abandonen sus campos", sobre todo porque "llueve sobre mojado", afirmó el dirigente al finalizar.