Según afirman diferentes estudios y consultores técnicos de los grupos CREA en el país, la cebada, la colza, el garbanzo y la arveja pueden ser las alternativas invernales para este año ya que los resultados agronómicos, pero sobre todo económicos, de los cultivos invernales tradicionales no fueron buenos en los años que pasaron.
Igualmente la situación de muchas zonas productoras en la cual las sequías golpearon muy fuerte a los productores, estas alternativas deben ser bien evaluadas y que la decisión de siembra vaya acompañada de un correcto diagnostico de los contenidos de humedad acumulada en los suelos para evitar inconvenientes en el desarrollo del cultivo.
Con los productores en el límite del hartazgo por las intervenciones en el trigo, en los últimos años esas alternativas productivas se convirtieron en la vía de escape al cereal.
Cuando falta poco más de un mes y medio para el inicio de una nueva campaña triguera, todo indica que esa tendencia se repetirá: habrá más productores buscando opciones diferentes al cereal de invierno.
Por lo pronto, una especie de "boca de urna" que va circulando por estos días entre técnicos y productores arroja como resultado una caída de al menos 20% en la siembra nacional de trigo. De cumplirse las estimaciones, la superficie de 4,62 millones de hectáreas del ciclo pasado bajaría a 3,7 millones. Esa cifra es la segunda entre los peores registros de los últimos 100 años, luego de los 3,5 millones de hectáreas de la campaña 2009/2010.
En cambio, sólo la cebada, emblema de la huida del trigo, crecería de 1,16 millón de hectáreas del ciclo pasado a 1,5 millón de hectáreas. Cabe recordar que en el período 2006/2007, cuando empezó la intervención al cereal, la cebada ocupaba algo más de 360.000 hectáreas.
En 2011, la producción de cebada fue de 4,08 millones de toneladas, 200% más que hace sólo dos años.
La colza, en tanto, también viene haciendo una revolución silenciosa y treparía a 80.000/85.000 hectáreas, versus las 55.000 del ciclo último. Y no subirá más porque se agotaron las semillas. Por su parte, el garbanzo ya superó el umbral de las 80.000 hectáreas.