El juez, en la "jura", es el factor central de alegrías y decepciones para cabañeros y peones. Todos quieren que sus ejemplares estén en los primeros puestos de cada fila, pero la buena calidad de los animales obliga que solo haya un ganador. Está vez, parece que la mayoría se retiró conforme con la actuación del ingeniero Julio Busso, experto en la materia.

"En la pista de la X Expo Nacional Braford encontré lo que buscaba: un Braford muy moderno, donde sobresalga el biotipo, un animal fértil, bien definido, con todas sus características raciales como mezcla de Hereford y Brahman. Esto lo encontré con todos los animales presentados, con buena estructura carnicera y muy adaptados para trabajar en todo el país, entre Tucumán, Chaco y Buenos Aires", resaltó Busso durante el diálogo telefónico con nuestro diario.

¿Cuál es el objetivo que busca la Asociación Braford Argentina?, fue la siguiente consulta.

"Tener animales bien carniceros, funcionales, con capacidad para transmitir esas condiciones. ¿Por qué animales carniceros? Porque el desarrollo de la ganadería, el desplazamiento que ha tenido, desplazada por la forestación en el Formosa y por la agricultura en el NOA, exige que sean ejemplares bien funcionales.

En este punto, Busso reconoció el trabajo de los cabañeros.

"La técnica de transferencia embrionaria es una herramienta nueva que los cabañeros están comenzando a utilizar. Una cabaña chica, en dos años, puede competir codo a codo con las más grandes. Pero deben buscar animales que se adapten a cada medio ambiente".

"La nutrición siempre genera polémica", empezó reconociendo Busso, pero aclaró: "los engordes andan bien, percibí pocas diferencias en la preparación". "La verdad es que mi actuación de jurado en esta Expo Braford no fue un trabajo, sino un goce por la calidad que los animales que juré", concluyó.