LA GACETA Rural también analizó con Agustín Arroyo el proyecto nacional de exportación de genética bovina a otros países.

- ¿Qué grado de avance tiene esta iniciativa del Gobierno?

- Es un gran tema, pero un deber pendiente. En Argentina, la ganadería -hablando de carne- ha quedado reducida a cuatro grandes razas: Braford y Brangus en el Norte, y Brahman y Hereford en el sur. Están en un nivel potencial de interés para exportar genética. Lamentablemente es un tema que no está suficientemente explotado por factores varios; hay responsabilidades compartidas. A nivel estatal, se podrían aceitar un poco más los mecanismos para exportaciones; pero a nivel particular, no hay un esfuerzo suficientemente desarrollado. Hay aspectos pendientes.

La principal traba de las exportaciones es un tema sanitario. Cuando hay interés de la otra parte, lo primero que se hace -que es el caso de China que hoy estamos avanzando-, es establecer contacto, se muestra interés. Si el destinatario tiene interés en la importación de reproductores, se abre un contacto entre las entidades sanitarias binacionales. Generalmente hay visitas técnicas del país interesado, para conocer cuál es el status sanitario, no sólo en el papel, sino en la realidad. Se hacen inspecciones de campo y de centros genéticos. Y a partir de ahí, si se avanza con el tema, se firma un protocolo sanitario bilateral. A veces es bilateral o unilateral. En este caso de China, a nosotros no nos interesa importar planteles bovinos de China, pero los chinos sí necesitan los nuestros. En esto se está avanzando bastante. Todavía no está puesto el broche, pero la apuesta es el volumen del mercado chino.

- Hay interés también de otros países en la genética Braford.

- Nos interesan los países vecinos del Mercosur. Hay interés por la genética Braford argentina en Venezuela, Colombia, Bolivia, México, Sudáfrica. Durante el Congreso Mundial Braford 2012 (Paraguay), estuvimos con criadores internacionales, y nos sorprendió, en Braford, dos cosas: Sudáfrica, que está muy interesado y con quien avanzamos con el Primer Protocolo, y también nos sorprendió Australia, la cuna del Braford. Hubo criadores que vinieron y dijeron que éste es el momento de hacer un intercambio genético de doble vía. Hasta ahora, los argentinos fuimos a Australia a buscar genética, pero ahora ellos miran con sumo interés la genética Braford del Mercosur para reforzar la sangre en Australia. Hace algunos años, una comitiva de australianos y sudafricanos visitó Argentina, inclusive Tucumán, como es el caso de "La Asunción". Nos siguen de cerca y con mucho interés.

- "Braford, la marca de la nueva ganadería", es el slogan?

- Sí, marca un rumbo. Por supuesto, somos absolutamente respetuosos. Consideramos que al negocio ganadero debemos ampliarlo entre todas las razas. Después, en el último tramo, cada uno mostrará la camiseta que tiene y cerrará el trato que más le convenga.