Octubre se comportó bastante bien y ello se debió a las precipitaciones que se registraron en los últimos días del mes, que fueron acompañadas por lluvias importantes los primeros días de noviembre. Esto provocó que los suelos de la provincia que serán sembrados con soja, maíz o poroto empiecen a acumular agua en sus perfiles y que se esperen las fechas de siembra óptimas, dependiendo del cultivar elegido para largar la nueva campaña gruesa en la provincia. Los productores esperan que, así las cosas, se pueda lograr sembrar en tiempo y forma.

Las recomendaciones técnicas siempre son bienvenidas a la hora de planificar las tareas en el campo, y más aún, cuando se trata de comenzar una nueva campaña de granos. LA GACETA Rural dialogó con el ingeniero Pablo Manuel Saleme, investigador del INTA Famaillá, quien explicó los pasos que deberían seguir los productores.

- Tras las lluvias ¿en qué situación están los campos para la próxima campaña de granos?

- Está claro que con las lluvias acaecidas, los productores comenzaron a realizar algunas labores tendientes a la implantación de los cultivos de verano con mayor tranquilidad. Dichas tareas necesitan de una planificación previa; es decir, ya deben estar preparados con los insumos mínimos dentro del galpón, tales como las semillas que deben estar clasificadas, (por tamaño y variedad); el curasemilla, que puede ser tanto fungicida como insecticida; el fertilizante y los productos químicos, tanto para el barbecho como para -por lo menos- las necesidades y urgencias de los primeros estadios del cultivo, sea este soja o maíz.

- ¿Es necesario que exista un nivel mínimo de humedad del suelo?

- Se deben recorrer los lotes y verificar la humedad que presentan los perfiles, ya que no en todos ellos llovió con la misma intensidad, ni tampoco todos los lotes vienen con las mismas reservas de humedad debido al historial de cada uno; es decir, algunos vienen de maíz y otros de la cosecha de trigo o garbanzo. Dicho perfil de humedad se puede medir con un barreno, que nos permite también conocer la profundidad en la cual está la humedad, y de acuerdo a esto y al pronóstico de las próximas precipitaciones, se puede tomar la decisión de siembra. - Los lotes deben estar limpios... - El lote, dentro de lo posible, debe estar limpio, sin malezas que representen competencia para el cultivo a implantar. Para ello, es fundamental la diagramación de tareas y la supervisión permanente de los lotes. Las malezas pueden presentar diferentes tamaños y estadíos fenológicos; lo más importante es comenzar con los controles antes de que semillen, evitando así la multiplicación de las plantas que se propagan por esta vía, y controlándolas con mayor efectividad cuanto más pequeñas sean. Hay que tener en cuenta que dichas plantas estén receptivas, pues si sufrieron de estrés hídrico, habrá que esperar que recuperen la translocación para que el producto aplicado haga efecto. - Las tareas deben estar organizadas...- La planificación de las tareas es de vital importancia, debido a que se utilizarán variedades de diferentes ciclos -unas más tempranas que otras-, o tal vez del mismo ciclo, pero diferentes variedades según las características del lote; o tal vez diferentes cultivos soja y maíz). Por ello, también deben estar coordinadas las tareas de la maquinaria agrícola a utilizar (y éstas deben estar reparadas y listas para la campaña); las pulverizaciones, con el aprovisionamiento de agua, productos y dosis para cada lote; las sembradoras, con el carro de semillas curadas o con la máquina curasemilla en la cabecera del lote; densidad de siembra y variedad o híbrido respectivo para ese lote en particular; la fertilización, que puede ser junto con la siembra o como tarea aparte, en la cual la decisión de dosis y del tipo de fertilizante estará supeditada al resultado de los análisis de suelo y al cultivo a implantar. - ¿En qué momento es oportuno sembrar? - Lo ideal sería tener escalonada la siembra para poder avanzar sin tanto apuro con esta tarea. Esto se logra haciendo un buen uso de las características de las simientes que existen en el mercado. Si bien el condicionante para comenzar la siembra es la humedad en el perfil del suelo, se debe tener todo listo y coordinado para poder avanzar sin inconveniente, en tiempo y forma, con todas las actividades programadas una vez que el perfil recupere humedad por lluvia o por riego (soja de primera). - ¿Hay que hacer un seguimiento del cultivo?- Una vez implantado el cultivo, los monitoreos y el control de los lotes deben realizarse periódicamente para verificar emergencias, presencia de insectos, tipo de insectos, enfermedades, estrés, entre otras, y ante la aparición de algún problema para poder tomar las decisiones de manera anticipada.