"El objetivo del Proderi (Programa para el Desarrollo Rural Incluyente) es tener como beneficiarios a los sectores vulnerables del espectro rural, compuesto por agricultores familiares, jóvenes rurales, cuestión de género (mujeres) y comunidades criollas y originarias. Queremos incluir a estos sectores en proyectos que los vinculen a las cadenas comerciales o de valor existentes", comentó el ingeniero Julio Santillán, coordinador técnico del Proderi en Tucumán.
El Plan de Desarrollo Territorial diseñado por el Proderi determinó ocho cadenas de valor: cuatro pecuarias (vacunos, cerdos, avicultura y caprina) y cuatro agrícolas (horticultura, cañera, vitivinícola y floricultura), en consonancia con la estrategia provincial de desarrollo agropecuario (EPDA). Este plan fue convalidado por las comunidades y técnicas, por el Gobierno Provincial y elevada al UCAR Proderi Nacional. "Falta que sea visado por el FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola), como organismo mundial de financiamiento", describió Santillán.
En el Proderi comenzaron a constituir los cuerpos de consultores proyectistas. Uno será responsable de Burruyacu y Cruz Alta: "porcino". Otro consultor para la Cuenca Tapia-Trancas: "avicultura". Otro equipo, en los Valles Calchaquíes, trabajará con las comunidades criollas y originarias, vitivinícolas y hortícolas. También hay un equipo para trabajar con los Jóvenes Rurales y en las cuestiones de género, y hay otro grupo en Graneros. En estos momentos comenzaron a generar planes de negocios y proyectos.