PORTO ALEGRE.- Con la muerte de Matheus Rafael Raschen, un joven de 20 años, se elevó a 236 el número de víctimas mortales del incendio en la discoteca Kiss, ocurrido el domingo en la sureña ciudad brasileña de Santa María.

Raschen estaba internado en grave estado en un hospital de Porto Alegre, y sufrió un paro cardíaco del que no pudo reponerse. Estudiaba tecnología de alimentos en la Universidad Federal de Santa María y se dedicaba intensamente al baloncesto: llegó a formar parte de la selección sub18 que disputó la Copa América en 2010.

Según cifras oficiales del Ministerio de Salud, hay 124 supervivientes del incendio que siguen hospitalizados, y 64 de ellos respiran con la ayuda de equipos. Otras dos personas fueron dadas de alta ayer. En su mayoría, los internados presentan síntomas de asfixia que, según el comisario Marcelo Arigony, fue provocada por la liberación de un gas tóxico al incendiarse la cobertura de espuma del techo de la discoteca, utilizada para mejorar la acústica del lugar.

"Esta espuma fue la causa de las muertes, pues quema rápido y libera ácido cianhídrico", expresó el oficial en una conferencia de prensa, en la que anunció que pedirá la prórroga de la orden de arresto temporal de las cuatro personas detenidas desde el lunes: los dos socios del boliche bailable, Elissandro Spohr y Mauro Hoffmann, y dos integrantes del grupo musical que Gurizada Fandangueira, Marcelo de Jesús dos Santos y Luciano Bonilha. (DPA)