Las lluvias registradas el último fin de semana en las zonas agrícolas del país, fueron inferiores a lo esperado, lo que aumenta la posibilidad de que se produzcan pérdidas en los rendimientos de las producciones de soja y maíz 2012-2013. Así lo reflejó un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, elaborado por el meteorólogo Eduardo Sierra.
Argentina es el tercer proveedor internacional de soja y maíz, pero la escasez de humedad que afecta a vastas áreas desde hace semanas genera preocupación entre los agricultores, en momentos en que los cultivos atraviesan una etapa clave de su desarrollo, consignó la agencia internacional Reuters.
"Todavía estamos en un escenario en que los cultivos tienen algún resto, pero es probable que en determinado momento se perderá expectativa de rendimiento", explicó Sierra. Y detalló: "estamos en el límite de lo que es poder mantener esas estimaciones que ha lanzado el Gobierno o el USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos), que son bastante optimistas", agregó.
Para la temporada 2012-2013, funcionarios nacionales han dicho que esperaban una cosecha de entre 55 y 58 millones de toneladas de soja y de alrededor de 28 millones de toneladas de maíz, cifras récord para ambos granos. El USDA prevé 54 millones de toneladas para la oleaginosa y 28 millones para el cereal.
Tras un enero casi sin lluvias, los cultivos necesitan de manera urgente agua para poder atravesar favorablemente la floración, que es cuando definen sus rendimientos. Pero el inicio de febrero fue desalentador. "La lluvia del viernes y sábado pasados no fue gran cosa, cuando se esperaba que fuera salvadora. Se necesitaba más agua que la que cayó", explicó Sierra.