Desde que se desempeña como ministro de Salud de la Nación (2009), el futuro político de Juan Manzur estuvo ligado a la voluntad de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner. Todas las hipótesis y variables recorrieron durante los últimos meses electorales los pasillos de la Casa de Gobierno porque su apellido estuvo otra vez en una boleta (fue candidato a diputado nacional). Que iba a renunciar como ministro para asumir como parlamentario. Que no iba a jurar en la banca. Que iban a dimitir como vicegobernador. Ayer, el gobernador, José Alperovich, despejó las especulaciones y aseguró que su aspiración es que Manzur vuelva a Tucumán para retomar el cargo de vicegobernador este año.
Con vistas a 2015
El funcionario nacional estuvo durante los últimos días en la provincia y acompañó al mandatario en una recorrida de obras en el interior. Alperovich admitió que trataron la posibilidad de su vuelta. “Sí, todo depende de si lo necesitan allá o no (por el Gobierno Nacional)”, relativizó primero. Pero luego, ante la consulta de LA GACETA de si hablaron respecto de si podría retomar su cargo en los próximos meses, aseguró: “en teoría este año tendría que volver”.
El titular del Poder Ejecutivo había anunciado a principios de mes que no impulsaría una nueva reforma de la Constitución provincial para habilitar otra reelección (en su primera gestión, en 2006, modificó la Carta Magna) y que no aspiraría, de esa manera, a un cuarto mandato. Así abrió formalmente en el oficialismo las posibilidades para su sucesión. Precisamente, en el Poder Ejecutivo se analizaba la opción de que Manzur reasumiera por la cercanía de las elecciones de 2015 y la necesidad de comenzar a posicionar a un posible candidato a gobernador. Entre los otros potenciales postulantes también se mencionó al diputado y ex ministro del Interior, Osvaldo Jaldo, y al intendente de San Miguel de Tucumán, Domingo Amaya. Curiosamente, este mes Alperovich anunció la vuelta de Jaldo a su cartera y halagó a Amaya como un posible buen reemplazante.
A fines de junio de 2009, la Legislatura había otorgado al vicegobernador una licencia para que asumiera como ministro nacional, porque se trataba de una “vacancia temporaria”. En ese momento, había sido sustentada en el inciso 27° del artículo 67° (sobre las atribuciones del Poder Legislativo), que reza: “...conceder o rechazar las licencias de carácter especial que uno u otro solicitaren”. Como titular de la Cámara fue reemplazado unos meses por Sergio Mansilla y, luego, por el legislador monterizo Regino Amado. El permiso fue renovado por la Cámara tras los comicios de 2011.
El anuncio de Alperovich ocurrió tras la habilitación de nuevos consultorios externos en el flamante Hospital del Este (Banda del Río Salí). Allí, también se refirió al inicio de las reuniones paritarias con los gremios que representan a los trabajadores estatales. Aseguró que esperarán un poco más de lo previsto para convocarlos, por los recientes anuncios económicos de la Nación y por la suba de precios que generaron.
“Hay que esperar un poco para ver cómo se acomodan las cosas. Los comerciantes aumentaron fuerte los precios. Lo bueno es esperar un poco para recién empezar las paritarias”, consideró.
El ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, había expresado que los sindicatos serían citados en los próximos días para iniciar las negociaciones.
El Frente Gremial Docente sería el primero en pasar por la Casa de Gobierno por la inminencia del comienzo de las clases (25 de febrero). Los gremios de diversas ramas habían adelantado que pedirían un incremento salarial cercano al 35%. Ese fue el porcentual que consiguió la Policía tras las protestas de diciembre.
Por otro lado, Alperovich afirmó que llegarán a la Provincia $ 60 millones para obras públicas. “Pese a todos los problemas económicos, uno como gobernador lo peor que puede hacer es paralizarse”, manifestó.