Hoy es una de esas jornadas en la que todos tienen que aportar un granito de arena para que la convivencia familiar y laboral no se rompa en 1.000 pedazos.
Señoras madres, esposas, novias y amantes. A las 13 juega la Selección y hasta las 15 -si es que no hay alargue y penales- no pidan ningún milagro. En otras palabras, no reclamen afecto ni intenten concretar una cita. Mucho menos pidan algún favor que signifique sacar los ojos de la TV por 20 segundos. Los hombres estarán en coma futbolero.
Estimados y respetados jefes, no entren en pánico. En la oficina no pasó nada sobrenatural ni hubo un secuestro masivo. Todos desaparecieron 15 minutos antes del horario de salida para poder llegar a casa y disfrutar del encuentro. Tampoco se molesten o emitan algún tipo de reto porque durante la jornada sólo se hable de las posibilidades que tiene Argentina de avanzar en el certamen. Y si la “albiceleste” consigue un triunfo, el único balance que recibirán en sus escritorios es sobre la actuación de Lionel Messi y compañía.
En fin, juega la Selección y hoy tendrán que armarse de paciencia porque la fiebre mundialista subirá muchísimo y más quedarán al borde de las convulsiones.