DEL NORTE AL CENTRO DE LA ESCENA. Kid’s posa con sus instrumentos frente al Obelisco, antes de su presentación en OLGA. / CORTESÍA KID'S
Agresividad, juego y familia. Así se define Kid's, la banda tucumana que en apenas cinco meses pasó de ensayar en una pieza a viralizarse con un cover de Duki que explotó en redes. Los cuatro presentarán la segunda parte en el stream de OLGA este viernes 20 de febrero exactamente al mediodía. Están en Buenos Aires después de haber hecho una colecta para pagar el viaje. Hoy ese esfuerzo adquiere otra dimensión: en las últimas horas anunciaron en sus redes que firmaron contrato con Warner Music Argentina.
Juan Naciff (27), Mateo López (19) y Camilo López (21) se conocieron en la Escuela Superior de Educación Artística. Cuando coincidieron en el Instituto Superior de Música de la Universidad Nacional de Tucumán se sumó Lucas Daniel (24). Antes de ser los Kid's tocaron folclore, cumbia y rock.
LA BANDA. Cuatro amigos: Juan, Lucas, Camilo y Mateo; un proyecto y una ciudad que empieza a quedar chica. / CORTESÍA KID'S
“En las peñas tucumanas éramos los que destrozaban las canciones”, dice Juan, entre risas. Pero no porque sonaran mal, sino porque transformaban cada tema con arreglos filosos, cambios rítmicos, explosión instrumental. “Nos decían: ‘qué fuerza que tienen’. Era pasar por encima de todo”, recuerda.
Esa mezcla terminó siendo su marca. Mateo y Camilo vienen del jazz, Juan del rock y Lucas tiene una base fuerte en el folclore. “Es como un kilo de cada cosa”, grafica Lucas. De ese cruce nace una identidad propia: jazz fusión con espíritu de sesión íntima —tipo NPR y su Tiny Desk— aplicado a canciones mainstream, esas que ya están “pegadas” y que ellos desarman para volver a armarlas a su manera.
ENTRE AMIGOS. Jazz, rock y sueños grandes en las veredas tucumanas. / CORTESÍA KID'S
“Creo que tenemos un sonido explosivo”, dice Mateo. Su potencia musical se mixtura con una estética cuidada que los muestra tocando en escenarios de la provincia, como la Casa Histórica o las esquinas de la Plaza Independencia, donde convierten espacios cotidianos en postales performáticas.
Sus videos tocando (@kids_official4 en Instagram y @kids_oficial4 en TikTok) se comparten en cadena y trascienden el círculo cercano para meterse en el radar nacional. Cada publicación abre conversación, suma nuevas audiencias y hasta provoca llamados inesperados desde Buenos Aires. El anuncio con Warner confirma que esos llamados no eran casualidad.
El algoritmo, la intuición y el “momento justo”
Kid's no elige canciones al azar. Observan tendencias, fechas y movimientos culturales. “Hay una movida medio de marketing detrás. Miramos qué está pasando y pensamos cómo llevarlo a nuestro terreno”, explican. El cover de Duki fue clave. Lo habían armado en los primeros meses de la banda y quedó guardado. “Cuando lo hicimos decíamos ‘qué cosa horrible, no lo saquemos’”, recuerda Juan. Pero cuando se estrenó el documental del artista, entendieron que era el momento. Ajustaron detalles y lo subieron. “Le dije a los chicos: es ahora. Chau”, cuenta.
El resultado fue inmediato: el video circuló por todos lados y terminó sonando en el streaming de los hermanos Cella. “Un amigo nos escribió: ‘están en Olga’. Entramos y si, estaba nuestra versión. Fue muy loco”, dicen. Días después, llegó la invitación formal. “Buscábamos la viralización pero no pensábamos que iba a pasar tan rápido”, admiten. El primer video que subieron fue compartido por Ale Sergi, cantante de Miranda!. En ese momento entendieron que algo distinto estaba ocurriendo. Las expectativas se dispararon. Su recorrido también tiene una parada fuerte en YouTube con su Kid’s Live Session 1, cover de “Acaramelao” de María Becerra, publicado junto a Recoveco Sessions.
De Tucumán al mapa nacional
El crecimiento no fue solo digital. Cuando viajan a Buenos Aires, los reconocen en la calle. En Córdoba, lo mismo. “Ahí tomamos dimensión de dónde está nuestro público”, cuentan. Para llegar al stream armaron una colecta entre seguidores y amigos. El viaje se logró con corridas de último momento, equipos que se rompen, ensayos contra reloj. Pero la convicción está intacta.
Después de OLGA, Kid's tocará en Buenos Aires en el Club Temple Espacio Arena (entrada a $ 15.000). Y cuando regresen a su provincia, preparan “La fiesta de los Kid's”, el 20 de marzo en el Club All Boys ($ 10.000), con artistas sorpresa que, en sus propias palabras “nadie se esperaría verlos en Tucumán”. El enlace de venta está disponible en la descripción del perfil de Instagram de la banda.
Más que una banda
Más allá de los números, hay algo que se repite en la charla: la idea de familia. Se pelean por arreglos, pasan horas sin que salga nada y, de pronto, en una tarde nacen tres versiones. Se exigen. Se admiran desde antes de ser una banda. Se empujan a crecer.
Kid's nació como un juego de niños, haciendo cosas que quizás “no deberían hacer” musicalmente. Hoy es un proyecto con identidad clara y una meta explícita: “Queremos poner a Tucumán en lo más alto”, dicen como su gran meta, además de seguir girando por el país.
PRIMER CONTRATO. Kid’s en las oficinas de Warner, el paso que marcó su salto a la industria nacional. / CORTESÍA KID'S
A pesar del vértigo, no pierden de vista el horizonte. Sueñan con compartir escenario y estudio con figuras grandes de la música argentina: con Bizarrap, a quien admiran por haberles dado lugar a nuevos productores y artistas; con Duki o Fito Páez. “Nos encantaría cruzar mundos”, dicen.
En un escenario donde todo parece concentrarse en Buenos Aires, cuatro chicos del norte decidieron jugar fuerte. Del Colmenar a OLGA. De una pieza de ensayo a las oficinas de Warner. Los que antes “destrozaban” canciones hoy construyen ilusión para la nueva generación de músicos tucumanos.














