Sucedió en Brasil, en el Estadio Albertao ubicado en el norteño estado de Piauí. Por el campeonato de fútbol femenino, el líder Tiradentes recibía al último equipo del Grupo, Viana, bajo los insoportables 42ºC de temperatura.

El puntero goleó 10 a 0 pero lo más grave que sufrió su rival no fue esa tremenda goleada sino la baja de siete futbolistas que se desmayaron por tan inteso calor, según publicó el diario "O Globo".


El duelo, para colmo, arrancó en plena siesta y la primera en caer no aguantó ni 10 minutos, sufrió un golpe de calor y vomitó en medio del campo, por lo que debió ser trasladada al Hospital de Urgencias de Teresina.


El partido se siguió jugando y seis jugadoras más siguieron la misma suerte que su compañera luego del exigente esfuerzo físico y el calor. Cuatro de ellas también terminaron siendo hospitalizadas.

"Era humanamente imposible jugar. Nuestra arquera tenía nauseas y dificultad para respirar. Su presión era de 18. Habíamos pedido cambiar el horario del partido para las 19, pero la Confederación se negó porque, como era la última jornada, todos los compromisos debían disputarse a la misma hora", sostuvo Marco André Fonseca, el DT de Viana que dejó en evidencia a la confederación.