El extenuante camino de 2016 se inicia hoy para Boca en San Juan. Un camino que puede conducirlo a la gloria, aunque deberá cuidarse de no pisar en falso, algo que puede sepultarlo al más profundo de los infiernos.
Es que Boca deberá validar en la cancha todo lo que insinúa en los papeles. El “xeneize” parece un todopoderoso y desde esta noche deberá demostrarlo.
¿Cuántos equipos del fútbol argentino pueden darse el lujo de tener un plantel a la “europea”? ¿Cuántos pueden disfrutar de un ídolo que deja de lado millones de euros para darse el gusto de volver a jugar en el estadio que lo vio dar sus primeros pasos?
Boca parece ser un paraíso dentro de un fútbol criollo colapsado, devaluado, venido a menos por culpa de las astronómicas ofertas que llegan desde el exterior para llevarse cuanta estrella surge por estas latitudes.
Pero Boca parece ajeno a todo ello. El último campeón del torneo local y de la Copa Argentina no sólo mantuvo la base de ese equipo que hizo pata ancha en el último semestre, sino que lo reforzó con futbolistas de elite.
Daniel Osvaldo siguió los pasos de su amigo Carlos Tevez y llegó casi corriendo desde Portugal para sumarse a la pretemporada en Cardales. Jugar al lado de su amigo “Carlitos”, usando la azul y oro, era algo que Osvaldo tenía entre cejas. Hoy puede sacarse esa espina, cumpliendo aquel viejo anhelo.
Con ellos dos conformando una dupla que ya supo deleitar estadios europeos, jugando en Juventus, Boca apuesta todas sus fichas a reconquistar su vieja obsesión: la Copa Libertadores, torneo que le es esquivo desde 2007.
Y Osvaldo no es la única cara nueva del “xeneize”. Rodolfo Arruabarrena vio que los laterales de la defensa estaban flacos y sumó a Jonathan Silva (proveniente de Sporting de Lisboa) y a Leonardo Jara (Estudiantes), dos jóvenes con gran proyección.
Por ese motivo, no son pocos los que le exigen mucho más a este nuevo modelo “auriazul”. Durante el primer semestre de 2016 disputará tres competencias, en las que deberá demostrar que lo que insinúa en la previa no es un espejismo. El torneo de Primera 2016, la Copa Libertadores y la Recopa Argentina (mano a mano contra San Lorenzo, que se quedó con el segundo puesto en el último torneo) serán las metas del equipo argentino-europeizado.
Hasta la presentación de su plantel Boca la hizo al mejor estilo de los grandes del viejo continente. Un salón del lujoso hotel donde realiza la pretemporada se transformó por unas horas en un moderno set de fotos. Y allí pasaron, uno a uno, los jugadores del plantel luciendo el nuevo modelo de la firma que viste al club.
Por todo ese show marketinero y por un plantel que parece valer lo que cuesta, Boca es el gran candidato de 2016. Ahora deberá validar esas condiciones en cada cancha que pise.