“Fue un milagro que no haya salido un tiro en ese momento y no me hayan matado”, dijo ayer Gimena Ancia, todavía con una crisis de nervios por el violento ataque que sufrió el jueves a la noche en la puerta de su casa.

La mujer, que tiene 30 años, regresaba a su casa al momento del asalto, el jueves pasadas las 22.30. Caminaba por calle San Lorenzo al 400, a dos cuadras de la comisaría de Yerba Buena, cuando se acercaron dos delincuentes en moto. Fue todo tan rápido que no tuvo tiempo de hacer nada para evitar el ataque. “Eran dos flacos y de gorrita. Cuando vi que uno se bajó de la moto, tiré la mochila hacia adentro de mi casa, pero no me dio tiempo a hacer lo mismo con mi bolso”, contó la víctima.

Esa maniobra irritó al ladrón, quien extrajo un arma y comenzó a insultarla a gritos por haberse atrevido a deshacerse de la mochila. “Ahí no tenía nada, la plata está acá”, le respondía Ancia, desesperada, mientras le señalaba el bolso que tenía en sus manos.

Pero el asaltante estaba enfurecido y la derribó contra el piso de un solo golpe. “No sentía las piernas del miedo. Me pegó en la cabeza con el caño del arma por donde salen las balas. Fue un milagro que en ese momento no haya salido un tiro y no me haya matado”, reflexionó la mujer después de la terrible experiencia.

“Todo, lo más importante para mí estaba dentro de ese bolso. Ahí tenía tres agendas con información importante de mi trabajo”, lamentó Ancia. “No me interesa recuperar nada más que eso”, agregó la mujer, quien ofreció la suma de $ 2.000 como recompensa para quien haya encontrado el bolso o alguna de las anotaciones que tenía en su interior. “Es un bolso de tela rústica blanco con un gato naranja pintado”, describió. Por cualquier información, comunicarse al 0381-156087341.