La cerámica Marcos Paz, en Yerba Buena, quiere construir una dársena de estacionamiento frente a su local comercial, entre las calles Boulevard 9 de Julio y Federico Rossi. Para ello, el empresario Juan Carlos D´Andrea le había solicitado autorización, en noviembre pasado, al intendente de esa ciudad, Mariano Campero. Al cabo, desde la Municipalidad le contestaron que esa posibilidad no estaba prevista en el Código de Ordenamiento Urbano. En la última sesión del Concejo Deliberante (a mediados de abril), en cambio, los concejales, en su mayoría, se mostraron en desacuerdo con ese veredicto y aprobaron un proyecto de ordenanza a través del cual avalan el estacionamiento. Pero este miércoles, Campero volvió a reafirmar su postura, pues interpuso un veto total.

Entre sus razonamientos, desde las áreas de Obras Públicas, Planeamiento y Catastro y Edificación del municipio plantearon dos aristas principales: el impacto urbano que genera la empresa y el proyecto de la dársena, en concreto. Con respecto a la primera cuestión, indicaron que el desarrollo de Yerba Buena ha dejado a la fábrica dentro del tejido urbano; es decir, en medio de una zona poblada. Eso conlleva inconvenientes, como roturas de calles y entorpecimiento en la fluidez del tránsito. Pero además -se lee en el decreto del veto- está pensado que la calle Boulevard 9 de Julio pase a tener mano única, de modo que quedará prohibido el estacionamiento en el cordón sur.

Luego, los funcionarios de Campero se refirieron a la dársena. Básicamente, consideraron que el Código no permite el aparcamiento en la vía pública, si no que debe ser dentro de los predios privados y fuera de la línea de retiro obligatoria. Además, consignaron que el estacionamiento a 45° puede hacerse únicamente en las arterias que el Municipio lo haya dispuesto, y que debe estar sujeto a una serie de medidas. “Este estacionamiento deja al conductor, al salir, con un ángulo ciego, porque no ve lo que sucede detrás suyo, en el carril que invade”, consignaron. Por último, dijeron que la construccion dejaría una vereda inútil, de 0,70 metros de ancho, con el agravante de que en medio se encuentran tres columnas, con un transformador y con líneas eléctricas.

Los ediles, al contrario, habían considerado en su proyecto de ordenanza que estos espacios generan seguridad, ordenan el tránsito y contribuyen a la seguridad vial. “Se debe ser prudente al afirmar las reglas establecidas en el Código. Esta firma no va a invadir el espacio público para satisfacer la obligatoriedad de contar con estacionamiento, porque ya lo posee. Su propuesta se presenta como una alternativa”, habían redactado, en consonancia con los dichos de D´Andrea, quien le había aclarado a Campero que cuenta con una cochera para 25 autos. “Pese a ello, se hace inevitable que los clientes estacionen afuera, lo que dificulta la fluidez en el tránsito”, había razonado. Tras este cruce, el Concejo tiene la facultad de insistir con la ordenanza o de avenirse al veto de Campero.

En lo que sí coincidieron los poderes Ejecutivo y Legislativo del municipio piedemontano es en la declaración de Utilidad Pública y Sujeto a Expropiación al predio donde funciona el club deportivo y social “El Sapito”, en el cual el fideicomiso “Las Higueritas Barrio Boutique” aspira a construir un barrio privado. Campero promulgó la ordenanza sancionada por los concejales. Con esto, el municipio iniciará un proceso de expropiación. De acuerdo al texto de la promulgación, en esa zona planean poner en funcionamiento un espacio verde, deportivo y recreativo.