Arregla corazones

Quiero sumarme a las palabras del lector Adolfo A. Poliche (carta “Arregla corazones”, 25/5), con quien compartimos la labor en el Instituto de Investigaciones Cardiovasculares. Es mi intención señalar que el niño operado exitosamente en el Hospital de Niños, de una cardiopatía congénita compleja y por lo que debemos felicitar al conjunto de quienes intervinieron en esa tarea: clínicos, cirujanos, enfermeros, personal auxiliar, todos abocados a una tarea específica. Este niño en el futuro pasará integrar lo que hoy conocemos como cardiopatías congénitas del adulto, que ya constituyen el 85% de las cardiopatías congénitas en el mundo y que hasta no hace mucho eran patrimonio de los niños, y su tratamiento estaba a cargo de cardiólogos infantiles. El mejor diagnóstico con las tecnologías actuales, mejores técnicas quirúrgicas y con cuidados específicos llevó a que estos enfermos lleguen a una edad cuyo cuidado es de cardiólogos de adultos, lo que trajo aparejado la necesidad de crear unidades especiales para el seguimiento de su patología cardíaca congénita, operada o no; por la que deberán tener un control médico continuo, más aquellas patologías que se suman y son propias de pacientes adultos.

Mauricio Osatinsky

osat@arnet.com.ar

Educación y Esperanza

Quisiera contestar a la señora Susana Maidana -quien me interpela en su carta “Educación sin dogmatismo” (27/5)- que estoy totalmente de acuerdo con su postura referida a la escuela; sabemos que el conocimiento fue el gran capital de la clase media, el que permitió el ascenso social y económico a generaciones enteras; la escuela nos posibilitó romper las ataduras de la ignorancia y el sometimiento y nos condujo hacia el horizonte de las libertades individuales y colectivas; nos dio el coraje y la fuerza para emprender las luchas en pos de nuestros derechos y la que nos dio el escudo protector contra el atropello de los aprovechadores y los corruptos. Hija de un comerciante pobre, que en su infancia supo lustrar zapatos en los cines, entiendo en la piel y en el alma lo que la educación puede hacer con los individuos y con las sociedades. Quizás lo que ella no me está entendiendo -y le pido que disculpe mi posible torpeza expresiva- es que en este momento la educación, como lo profetizó Jaim Etcheverry, se nos ha convertido en una tragedia y que a los educadores, a veces, nos pasa como a Sísifo: cada mañana hacemos rodar la piedra hasta la cima y al atardecer comprobamos que la piedra se nos ha vuelto a caer. De todas maneras seguiremos tratando de desarticular los dogmatismos y los escepticismos porque sabemos que en educación podemos renunciar a cualquier cosa, pero no podemos renunciar a la lucha y no podemos -ni debemos- renunciar a la esperanza.

Graciela Jatib

gracielajatib@gmail.com

Descuento bancario

Cobro mi jubilación en un banco de Crisóstomo Álvarez al 1.000 donde se me descuenta para caja de ahorro y beneficios que no solicité. Pregunté los motivos y me informaron que si seguía cobrando por ventanilla, los descuentos iban a continuar; caso contrario lo haga por cajero automático. Estimo que el uso de tarjeta debe ser optativo. No veo el motivo por el cual se me condiciona a percibir mis haberes. Consulté con otros colegas y no tienen este problema. Cambiaré de banco y solicito, a quien corresponda, el destino de lo descontado.

Mario Peralta

Próspero Mena 1.218

San Miguel de Tucumán

Jubilado que no puede cobrar

El 6 de octubre de 2016, al cumplir 65 de años de edad y 30 de aportes como empleado de la provincia, he iniciado los pertinentes trámites para obtener mi jubilación. Recibí la notificación de la concesión del beneficio provisional y consecuentemente presenté mi renuncia al cargo que ostentaba en el organismo en el cual prestaba mis servicios. Al recibir dicha comunicación en enero pasado, con fecha de pago el 15 de febrero de 2017, compruebo que el lugar de pagos erróneamente estaba radicado en Córdoba, en el banco Nuevo industrial de Azul SA, lo que nunca he solicitado, razón por la cual, habiendo vivido siempre aquí en Tucumán, comuniqué a Anses que debía corregir ese error, lo que sucedió. Solucionada esta situación, el banco Macro, sucursal Ciudadela, me otorgó la correspondiente tarjeta de débito y apertura de la cuenta caja de ahorros en donde los montos de la jubilación iban a acreditarse según Anses; pero estoy pasando una gran penuria, ya que en ningún momento el organismo depositó suma alguna, y ahora me comunica que por una “falla técnica” no pueden hacerse efectivos los depósitos. Soy una persona afectada de una grave dolencia y me encuentro sin dinero alguno para los gastos mínimos de subsistencia y demás referidos a los achaques propios de mi edad. He reclamado en el organismo provisional y no tengo eco positivo alguno. Acaso los que están al frente de Anses no tienen la sensibilidad y humanidad necesarias que los conduzcan a solucionar, con la premura del caso, las posibles fallas técnicas que se han producido y que de las cuales soy totalmente ajeno. Espero que de inmediato se despierten esos sentimientos en quienes depende la situación de lo expuesto, ya que, de prolongarse en el tiempo, sería demasiado tarde.

Carlos Eduardo Nieva

General Paz 1.092 Dpto. 2

San Miguel de Tucumán

Una justicia demasiado lenta

En LA GACETA del 25/5 el titular de la Corte, Antonio Gandur, atendió reclamos sobre Lebbos y otros casos, y recomienda a los magistrados intervinientes en cada juicio que eviten dilaciones, desatendiendo e ignorando los incontables juicios sin atender. El juicio sobre Paulina Lebbos lleva más de 10 años sin un resultado concreto. En este juicio estuvieron involucrados cinco ex funcionarios del Gobierno y fueron demasiado obscenas las distintas variables y chicanas que se llevaron a cabo sobre el poder judicial para lograr excluir a los comprometidos en estos juicios. Es un mal ejemplo más de cómo se maneja la justicia. Todo sería diferente si pudiéramos contar con un poder independiente, que tenga la responsabilidad de darle a cada juicio la importancia que tiene, lo compatible a cada caso y no como algo excepcional para que alguien con mayor autoridad lo pida. Los integrantes del Poder Judicial, salvo excepciones, no han sabido ni quieren, por inexplicables razones, darle a cada juicio el curso y el tiempo debido, lo que es una obligación de acuerdo a la función que cumplen. No dudo que sean conscientes de lo que sucede en cada uno de sus juzgados. Lamentablemente no existe para ellos un tribunal de disciplina que pueda supervisar sus conductas en tiempo y forma sobre lo que se tramita. No es posible que los jueces de muy lento hacer no comprendan que cumplen una función que debe ser normal y sin mayores esfuerzos. Cuando la Justicia llega tarde es cualquier cosa menos justicia. Es patético que los que tenemos juicios, jubilados en general, debamos soportar desidias determinadas por un exiguo interés de jueces los que no deberían estar donde están.

Héctor Leonardo Bravo

Marcos Paz 340 - 3A

San Miguel de Tucumán

¿Bailamos?

Qué difícil resulta para un varón, que concurre algún lugar bailable, contactarse con alguna dama que a simple vista pudiera interesarle para entablar un diálogo que le permita mostrar su calidad educativa, cultural y otros atributos. Habitualmente concurso a alguno de los hoteles bailables de la avenida Soldati, y generalmente en mi recorrido lo hago solo, porque la mayoría de mis amigos tuvieron la suerte de encontrar lo que buscaban y hoy están en pareja. A estos lugares llegan en su mayoría mujeres en diversos grupos para celebrar algún acontecimiento o buscar, como dicen ellas, “divertirse” con amigas. Todo cambia, y también las actitudes de las personas, especialmente de las damas que bailan entre ellas de a dos, o de a cuatro. Muy difícilmente puede, en esa situación, entrar un varón, porque los que, como yo, no estamos habituados a saltar, aplaudir y gritar, sentimos que esto es una gimnasia rítmica musical y no está la posibilidad de comunicarnos. Esto nos hace sentir mal, subestimados y hasta carentes de capacidad para que nuestra presencia tenga un sentido ante los ojos de estas damas. Algunas me manifestaron que no les resulta necesariamente interesante compartir con el sexo opuesto. Para mí, y sin entrar a polemizar, Dios creó al hombre y al verlo solo, tomó de su costado sus costillas y creó a la mujer para que lo acompañe y no para que, a través del tiempo, pasara a ser un serio inconveniente en su vida de relaciones. Ya lo escribió el psicoanalista y profesor de la facultad de psicología, Alfredo Ygel, que para el mismo Sigmund Freud, al final de su vida y después de largos 30 años de estudio de los secretos de la psiquis humana, no ha podido responder en el estudio del alma femenina. ¿Qué quieren las mujeres? Para esta pregunta no encuentro respuestas y aún hoy, más que nunca, sigue vigente la incógnita. Finalmente, para no extenderme en el relato y no sean estas consideraciones motivo de aburrimiento para usted, amigo/a lector/a, espero que este llamado a la realidad les haga ver a las damas que los representantes de los dos sexos somos imprescindibles y necesarios para que los jóvenes del presente no tengan un futuro de interrogantes difíciles de resolver, porque los ejemplos buenos y malos cunden.

Carlos Mario Gutiérrez

Avenida Independencia 102

San Miguel de Tucumán