Las reservas internacionales brutas del Banco Central se encuentran en su nivel más bajo en los últimos ocho años. Ayer, la entidad monetaria calculó que cuenta con U$S 25.224 millones, luego de que vendiera unos U$S 100 millones para contener la demanda de los importadores y en medio de las tensiones cambiarias en el mercado. Las intervenciones de la entidad monetaria para frenar la corrida cambiaria fueron muy costosas en materia de reservas. Sólo en esta semana corta, el BCRA tuvo que desprenderse de unos U$S 540 millones. En lo que va del mes, ya tuvo una sangría de U$S 720 millones, mientras que las ventas netas de reservas por su intervención en la plaza oficial se ubicaron en unos U$S 2.450 millones. Los analistas proyectan que las reservas netas en la actualidad rozan los U$S 8.000 millones, por lo que creen que el swap de China contribuirá para que el Gobierno nacional tenga cierto oxígeno para intervenir en el mercado en caso de que se produzca otra corrida y llegar, sin grandes contratiempos, a las elecciones presidenciales del domingo 22. Paralelamente, se esperan los resultados del Programa de Incremento Exportador (PIE) para captar divisas del sector agro.
La semana fue traumática por el fuerte incremento de las variantes de tipo de cambio existentes. Particularmente, el que se comercializa en el mercado informal ha llegado en Tucumán a los $ 1.100, pero esa cotización fue disipándose por el efecto que ha causado entre los “arbolitos” los controles de fuerzas de seguridad en la city porteña. Así, el “blue” bajó ayer $ 30, para cerrar en $ 980 por unidad en la punta vendedora, por primera vez en 16 jornadas, y en medio de los operativos y detenciones impulsados por el gobierno. No obstante, el contexto de elevada incertidumbre política y económica se mantiene a menos de dos semanas de las elecciones generales.
Con una sangría de reservas que se sigue profundizando, los futuros continúan reflejando crecientes presiones mientras se extiende el saldo negativo mayorista y de las intervenciones en las últimas ruedas antes de las elecciones, dice el economista Gustavo Ber en su reporte diario del mercado. Aún así, los dólares financieros siguen firmes en un proceso de convergencia hacia el libre, que viene aflojando a modo de respiro desde los máximos. Esto, según el analista, acontece dentro de un período donde la creciente dolarización y la caída en la demanda de dinero deberían anticipar que la elevada nominalidad de la economía de fondo continuaría promoviendo un reacomodamiento.























