Piden condenar a un guardiacárcel por instigación al suicidio

Los acusadores solicitaron que se le dicte una pena de cuatro años; la defensa pidió la absolución

Piden condenar a un guardiacárcel por instigación al suicidio
26 Febrero 2024

El juicio por la muerte de la agente policial Ana Picone llegó a su fin. En los alegatos de clausura, la fiscalía y la querella solicitaron que el acusado sea condenado a la pena de cuatro años, la máxima que contempla el Código Penal por el delito de instigación al suicidio. La defensa pidió la absolución. El juez Alejando Valero dará a conocer hoy la sentencia.

El 17 de junio de 2022, Ana se encontraba en la vivienda que compartía junto al guardiacárcel Gerardo Bazán y su hija de un año, ubicada en El Colmenar, cuando tomó el arma reglamentaria de su pareja y se disparó en la cabeza. Por el hecho, el fiscal Ignacio López Bustos acusó al agente penitenciario de haber incitado mediante el empleo de violencia física y psicológica a Picone para que acabara con su vida.

“Entendemos probado en el juicio que Bazán fue quien instigó a Picone a quitarse la vida. Cumplió la promesa que le hizo en los mensajes que le envió. En los mismos le prometió que la iba a dañar psicológicamente, que le había entregado la vida al diablo para que la haga p…., que es lo único que quería y que se le iba a cumplir”, dijo el fiscal.

Por su parte, el auxiliar Ricardo Ybañez habló de la violencia tanto psicológica como simbólica que la víctima sufrió durante los tres años de relación ejercida. “Exigía que se reportara acerca de los lugares y personas con quienes se encontraba. A su vez la seguía, la espiaba, le recriminaba el cumplimiento de horarios, controlaba su actividad en el teléfono, le reprochaba su pasado, realizaba comentarios negativos acerca de su ropa, la comida que preparaba, e incluso su cuerpo”, sostuvo.

López Bustos se refirió nuevamente a la conclusión realizada por la psicóloga Lina Natalia Ortega Córdoba, encargada de la autopsia psicológica presentada por el Ministerio Público Fiscal. “No presentaba rasgos compatibles con las características prototípicas de suicidio, sin embargo, esto no excluye la posibilidad de un pasaje al acto autolesivo a partir de la objetalización y manipulación permanente que tuvo por parte de quien fuera pareja”, citó el fiscal. .

Querella

El abogado Antonio Lucena concordó con lo planteado por el Ministerio Público e inició su alocución afirmando que “en los alegatos de apertura la querella manifestaba que esta muerte había sucedido producto de la inducción, la persuasión la violencia feroz, constante y sostenida que Bazán ejercía sobre Ana durante casi todo el tiempo que duró la relación”.

Para argumentar sus dichos hizo una extensa recapitulación de las declaraciones de los testigos que se presentaron durante el debate y dijo que “todos dieron cuenta de los episodios de violencia que sufría. Lo percibieron con sus sentidos, compartieron con Ana momentos de llanto y malestar, golpes, amenazas, celos en salidas a boliches y vieron cómo la controlaba”.

El querellante aseguró que el imputado conocía las debilidades e inseguridades de Picone y las utilizaba para denigrarla. “Ana fue perdiendo la confianza en sí misma, sintiéndose desestabilizada, aislada y confusa. Quedó así ubicada en un lugar de objeto y manipulación constante por parte de Bazán, lo cual influyó de manera directa en su salud psicológica, encontrándose en un contexto de violencia de género que culminó el día de su fatídica muerte”, dijo mientras citaba a la perito del MPF.

La defensa

La abogada Silvia Furque, acompañada por el defensor Gerónimo Martínez Molina, inició sus alegatos reafirmando la inocencia de Bazán y adelantando el pedido de absolución. “La Fiscalía y la querella pretenden que sea Bazán quien cargue con las culpas de todos y que sea el único responsable del suicidio”, manifestó.

Furque dijo que las pruebas presentadas por cada una de las partes fueron de una realidad parcializada, tanto en las declaraciones de los testigos, en las autopsias psicológicas realizadas por peritos del MPF y de la defensa, y en la extracción de los mensajes de texto a partir del peritaje de los teléfonos.

Además, habló del planteo realizado por la parte acusatoria sobre la desigualdad de poder y dijo que no existió. “Los dos eran exactamente iguales, boca sucia; se insultaban por mensajes de texto. Los dos hacían berrinches en público sin importar absolutamente nada. Los testigos que declararon de la parte de Bazán han detallado distintos actos de violencia donde Ana rompía todas las cosas. Hablan de violencia física y psíquica, pero los dos ejercieron la misma violencia, y cuando hay violencia recíproca, la violencia de género merma”, señaló. (Producción periodística: Micaela Pinna Otero)

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