Referentes sociales critican las 2.000 toneladas de mercadería para comedores retenida en Tucumán

“Los alimentos están en un galpón”, afirmó Anastacio, del MTE. Advierten que la comida tiene fecha de vencimiento. Alistan una denuncia judicial.

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Referentes de organizaciones sociales de Tucumán expresaron su indignación por el caso de los alimentos para comedores retenidos por el Gobierno nacional, luego de que se conociera que más de 2.000 de las 5.000 toneladas de comida sin entregar permanecen en los depósitos situados en esta provincia.

El Ministerio de Capital Humano (ex Desarrollo Social), a cargo de Sandra Pettovello, suspendió la entrega de mercadería para comedores y merenderos bajo el argumento de que las cooperativas, las fundaciones y otras entidades designadas para esta tarea por la gestión anterior habían incurrido en distintas irregularidades.

Incluso, en medio de una investigación judicial, el Gobierno nacional consignó que “no se pudo certificar” el funcionamiento de 1.607 comedores, ya que no existían o habían brindado direcciones falsas, según el argumento oficial.

En este escenario, la administración de Javier Milei respondió un pedido de acceso a la información pública formulado por El Destape en el que se reveló la existencia de más de 5 millones de kilos de mercadería, supuestamente adquiridos durante el gobierno anterior y almacenados a la espera de su entrega.

De ese total, según el informe, 2.269 toneladas permanecen en Tucumán, ya que el centro operativo de la Dirección de Logística situado en esta provincia aloja los alimentos que son girados a toda la región.

ALIMENTOS RETENIDOS EN TUCUMÁN / FUENTE: DATOS DE LA NACIÓN BRINDADOS A EL DESTAPE WEB ALIMENTOS RETENIDOS EN TUCUMÁN / FUENTE: DATOS DE LA NACIÓN BRINDADOS A EL DESTAPE WEB

Mery Anastacio, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), explicó a LA GACETA que la semana pasada estuvo junto a otros dirigentes en las instalaciones de los talleres de Tafí Viejo. “Los alimentos están en ese galón”, indicó la dirigente. Advirtió que, por lo que se vio, están “tapados con plásticos negros”. “Es vergonzoso lo que está pasando, porque mientras el Gobierno nacional sale a hablar de merenderos fantasma, hace meses están guardados miles de kilos de alimentos”, enfatizó.

La dirigente social expresó que, si la gestión de Milei no quería ceder el manejo de la comida a las organizaciones, se debería haber recurrido a otras instituciones, como iglesias. “Hay millones de personas cagadas de hambre, y muchísimos merenderos que están cerrando por falta de alimentos”, sostuvo la referente del MTE. Y anticipó que, junto a otras organizaciones que integran la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), resolvieron formular una denuncia en la Justicia federal de Tucumán para solicitar que se investigue la situación en esta provincia.

Manuel “Peter” Delgadino, coordinador del Frente Barrial 19 de Diciembre, aseguró que el relevamiento llevado adelante por el Gobierno nacional se realizó sobre merenderos y comedores que habían abierto durante la crisis por el coronavirus, cuando las restricciones habían generado una ampliación en esta forma de asistencia en los barrios populares, al punto de que los centros comunitarios pasaron de 800 a 5.000. “Cuando se superó la pandemia, muchos de ellos comenzaron a cerrar”, detalló el secretario de unidades productivas de la UTEP.

Delgadino recalcó que, sin embargo, todavía funcionan los comedores “históricos”, algunos con más de dos décadas de existencia, que ofrecen, además de alimentos, apoyo cultural, escolar, jornadas de capacitación y otras actividades. Por eso, no ocultó su indignación tras conocer la situación de las 2.200 toneladas de comida almacenadas en Tucumán. “Es una vergüenza hacia los más humildes”, rechazó.

El dirigente advirtió que “estos alimentos son con fecha de vencimiento”, y que, a pesar de estar envasados, la humedad y el paso del tiempo hacen que se arruinen. “Hay una sensación de gran impotencia. Nosotros somos los que estamos parando la gente, porque muchos querían quemar gomas frente al galpón de Tafí Viejo”, explicó. Además, describió que la semana pasada también logró ver la mercadería. “Nos cerraron el portón, pero vimos que estaba a un costado, destapa. Y si le entra agua, eso se endurece”, insistió.

Gabriela Leguizamón, de La Dignidad Confluencia, relató que, en el caso de la organización que lidera, antes asistía a unas 3.000 personas en Tucumán; pero ahora llegan a unas 300 o 400. “Eso está pasando en todo el país”, lamentó. Por ello, consideró “gravísimo que estén dejando que las ratas se coman la harina y el pan”. La dirigente contó que, cuando concurrió con otros dirigentes a los depósitos de Tafí Viejo, encontraron los alimentos “tirados con plásticos”. “Nos sacaron rapidísimo”, afirmó. Y describió el impacto que genera esta situación. “Cada niño que no ha merendado es una pancita vacía que de noche no duerme, o que al otro día se duerme en clases o directamente no va a la escuela”, expresó.

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