El portaaviones estadounidense USS Gerald R. Ford amarrado en Souda Bay, en la isla griega de Creta AFP
El portaaviones USS Gerald R. Ford, el más moderno de la Marina de Estados Unidos, será retirado del Mar Rojo luego de un incendio a bordo que expuso problemas operativos en plena ofensiva contra Irán.
El fuego comenzó el 12 de marzo en el área de lavandería y se extendió por más de 30 horas, obligando a desplegar equipos de emergencia durante un largo período.
Impacto en la tripulación
Aunque el Pentágono aseguró que el buque sigue operativo, el incidente tuvo consecuencias significativas:
Más de 600 marineros quedaron sin camas
Problemas logísticos básicos a bordo
Casos de inhalación de humo
Daños en sistemas eléctricos
Traslado y desgaste operativo
El portaaviones será enviado a la base de Souda Bay, en Creta, para tareas de reparación tras casi diez meses de despliegue continuo, uno de los más extensos en décadas.
Su presencia en la región formaba parte de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente.
Un relevo en camino
Ante el desgaste, la Armada estadounidense evalúa el envío del USS George H. W. Bush para reemplazar al Ford en la zona.
El episodio reabre el debate sobre los límites operativos de uno de los activos militares más estratégicos de Washington en medio de un conflicto en escalada.




















