Un informe revela por primera vez cuántos argentinos vapean

En el marco de propuestas regulatorias sobre los cigarrillos electrónicos, una encuesta de Opinaia a vapeadores exclusivos arroja luz sobre los hábitos, percepciones y necesidades de los propios usuarios.

Un informe revela por primera vez cuántos argentinos vapean
23 Noviembre 2025

Por primera vez en Argentina se puso el foco en los vapeadores. El 5% de la población adulta vapea exclusivamente, es decir, no fuman. Esto representa cerca de 2 millones de argentinos, en base a una encuesta publicada por Opinaia con una muestra de 1.500 casos representativos a nivel nacional. A partir de la primera muestra, el estudio se concentró en ellos para evaluar el perfil de consumo, por qué iniciaron y cómo acceden al producto, entre otras consultas.

El 66% de los consumidores se concentra en el rango de edad de 25 a 44 años. Las motivaciones de inicio se concentran en reducir el consumo o dejar de fumar, equivalente al 41%, lo que confirma que el ingreso a la categoría está fuertemente asociado a objetivos de salud.

Por su parte, el eje de acceso se centra en el e-commerce local, que lidera como punto de entrada más habitual con el 58%, seguido por los kioscos con el 30%. La intermediación social (amigos) y la compra transfronteriza completan el mapa, con menor participación relativa.

Los usuarios también señalaron que el control de los niveles de nicotina es clave por el hecho de ser exfumadores. Para quienes dejaron el cigarrillo y vapean, poder elegir la concentración de nicotina es decisivo: les permite gestionar la transición, evitar recaídas y ajustar la dosis a sus necesidades a lo largo del tiempo.

Otra particularidad del estudio es el aspecto de la regulación. Más de la mitad de los vapeadores (53%) respalda la implementación de regulaciones con controles y estándares en Argentina, reflejando una clara mayoría a favor de un marco normativo para el sector. En el marco de la informalidad, los usuarios no cuentan con una certeza clara de la calidad, origen y salubridad del producto.

En el mismo sentido, los enfoques normativos se basaron en dos ejes principales: garantizar las normas de seguridad y calidad de los productos utilizados y prohibir el acceso de los menores de edad al vapeo.

Proponen una regulación inteligente

Desde 2011, la comercialización de todo lo relacionado al vapeo está prohibida por la ANMAT, mientras que algunas provincias aprobaron desde entonces algunas regulaciones al consumo. La prohibición a nivel nacional no eliminó el crecimiento de éstos productos, sino todo lo contrario; lo empujó mayormente hacia la informalidad.

Según un informe de la Somos Innovación, una red internacional de think tank, “Argentina mantiene una de las políticas más restrictivas del mundo frente a los productos innovadores de nicotina (PIN): prohibición total de cigarrillos electrónicos y tabaco calentado, con bolsas de nicotina en un limbo regulatorio”. El estudio, llamado “De 2117 a 2059”, señala que la prevalencia de tabaquismo aún es importante en el país y se mantiene en 23%.

“La mayoría de los vapeadores argentinos percibe esta alternativa como menos nociva que el cigarrillo convencional, y las motivaciones principales se concentran precisamente en dejar de fumar”, señala Federico N. Fernández, presidente de Somos Innovación, sobre la encuesta de Opinaia. “En otras palabras, los argentinos están usando estos productos exactamente para el propósito que debería celebrar cualquier política de salud pública seria”, agregó.

Y añadió: “el hallazgo más notable del estudio es que la mayoría de los vapeadores argentinos respalda activamente la implementación de regulaciones con controles y estándares. No piden libertinaje, sólo sentido común”.

La red Somos Innovación propone una regulación inteligente para Argentina tomando casos de éxito en el mundo como Suecia, Reino Unido y Nueva Zelanda, entre otros, donde estos productos se integraron a las políticas de salud pública y con una estricta prohibición en menores de edad. En el caso de Suecia, por ejemplo, la tasa de tabaquismo se redujo al 5.3%.

El informe “De 2117 a 2059” hace referencia al ranking mundial de Path to Smoke-Free, donde Argentina figura en el puesto 90. Con políticas sin cambios, el estudio señala que el país alcanzaría el umbral “libre de humo” recién en 2117. Pero si adoptara estrategias similares a la experiencia sueca podría lograrlo en 2059, una diferencia de 58 años.


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