Osvaldo Jaldo y el final de temporada política 2025: la estrategia del último mes

El gobernador aborda los últimos momentos políticos del año y espera que transcurran sin sobresaltos ¿Habrá cambios en el Gabinete?

Jaldo anunció que Beatriz Ávila formará el bloque Independencia en el Senado. Jaldo anunció que Beatriz Ávila formará el bloque Independencia en el Senado.

La escenografía es el despacho que escucha las decisiones políticas más importantes de la provincia. Con los papeles acomodados sobre el escritorio, como si fuesen guiones, Osvaldo Jaldo comienza a cerrar el 2025. El gobernador acomoda piezas y cierra asuntos pendientes.

El líder del peronismo oficialista desarrolla una estrategia para que los 26 días que restan para el final de la temporada pasen sin sobresaltos. Al menos, en los asuntos que dependen de él.

La apuesta de gestión es cerrar con paz social y estabilidad financiera. En cuanto a la política, que no haya cimbronazos. Una reforma política que no tocará el corazón del sistema; un gabinete estable y sus propios bloques (sin interbloque) en el Congreso fueron las últimas puntadas.

Aunque hay ruido dentro y fuera de su espacio, parte relacionado con 2027 y parte con otros conflictos, espera ocuparse el año siguiente.

En esa búsqueda de calma controlada, Jaldo se mueve con su mezcla de temperamento y cálculo. Sabe que cualquier chispa puede desordenar el tablero final en un año que no terminó de acomodarse del todo. Sostiene la conducción con pulso firme: evita cambios, ordena a los suyos y, con mejores y peores resultados, contiene a los aliados.

La prioridad es que nada se desmadre cuando la provincia todavía siente el desgaste del año electoral y se prepara para un 2026 de incertidumbre.


El Gabinete

En las últimas semanas corrieron diversas versiones sobre posibles cambios en el equipo de trabajo más cercano al gobernador. Entre los nombres que sonaron estuvieron los del ex intendente capitalino y líder del PJS, Germán Alfaro, y del reciente ex diputado Agustín Fernández.

Se habló de la posibilidad de que ocuparan el Ministerio de Gobierno o una jefatura de Gabinete (el cargo no existe por el momento). Se mencionó inclusive que el actual titular de la cartera, Regino Amado, podría volver a la Cámara (es legislador en uso de licencia).

El gobernador no sólo no piensa hacer cambios en la primera línea de funcionarios sino que tampoco creará puestos nuevos, por las implicancias presupuestarias que eso tendría. En su radar de corto y mediano plazo tampoco figura reestructurar ningún área de su administración. Salvo que suceda algo muy extraordinario.

Entonces, Amado está ratificado en su rol, al igual que el resto de los ministros.

En el caso de Fernández, habrá un lugar para él en el Ejecutivo el año entrante. Las conjeturas sobre el referente de Aguilares crecieron a medida que se fue acercando el fin de su mandato como diputado y porque, en consonancia, comenzó a acompañar al gobernador durante diversos actos y en viajes oficiales.

La figura de Alfaro es un capítulo completo en esta serie. Volvió a irrumpir en la conversación política apenas se acercó al oficialismo y se sumó al frente Tucumán Primero. Tras haber formado parte de la oposición, su desembarco en el espacio generó expectativas entre los suyos y especulaciones -y rechazo- entre los ajenos. La tirria, sobre todo, abunda en la dirigencia del peronismo de la capital.

No es la primera vez que hay un runrún sobre su incorporación al Ejecutivo u otras dependencias oficiales. En las conversaciones de WhatsApp y de café se lo hizo jurar como ministro, asumir como titular de la Caja Popular de Ahorros y hasta postularse para la Defensoría del Pueblo (el mandato del ombudsman actual, Eduardo Cobos, vence en marzo. Alfaro, de todas maneras, no cumpliría con los requisitos). Todas estas posibilidades enumeradas pasaron del “ya se anuncia” a la disolución.

También sucede que sus apariciones - o las de las versiones que lo involucran- coinciden con momentos políticos particulares. En general, cuando hubo vaivenes, por ejemplo, entre el vínculo entre Jaldo y la intendenta Rossana Chahla.

Tanto en cercanías de Alfaro como de Jaldo hay quienes creen que se lanza información errónea simplemente para molestar o incomodar a terceros.  

El propio Alfaro asegura que no tienen asidero, porque no recibió ninguna propuesta ni tampoco pidió nada. No estaría interesado en ocupar un cargo “por ocuparlo”. Preferiría trabajar desde el llano y recuperar tiempo político sin la intensidad que demanda un cargo ejecutivo.

En el entorno del mandatario aseguran que no está previsto su nombramiento por ahora porque el PJS está integrado al espacio.  


El Congreso

Tras varias idas y vueltas, Jaldo cerró el episodio Congreso hasta el año que viene. Estuvo conversando en Buenos Aires con gobernadores y miembros del Gobierno nacional y, en la provincia, sostuvo encuentros con las senadoras por Tucumán.

Recibió a Alfaro dos veces en las últimas semanas. El motivo fue conversar sobre el espacio de poder más importante del PJS: la senaduría de Beatriz Ávila. La dirigente es la única miembro de la Cámara Alta que responde 100% a Jaldo. Si bien ocupa la banca correspondiente a la oposición -fue electa por Juntos por el Cambio y actuó en interbloque con el PRO-, integra el oficialismo provincial.

El gobernador cerró la semana con Ávila inaugurando el bloque “Independencia”, un correlato del de Diputados. El plan original del jaldismo -que sigue en pie- es que ese grupo estuviese integrado también por la senadora Sandra Mendoza.

Mendoza forma parte del espacio de los Orellana. Los hermanos José y Enrique, ex legislador e intendente de Famaillá, venían trabajando uno en el antimileismo y otro en el oficialismo, respectivamente. Hasta la unidad electoral. Desde entonces, ambos estarían más cerca de la Casa de Gobierno. Mendoza, sin embargo, mantiene su criterio personal y su vínculo cercano con su par Juan Manzur.

En dos reuniones con el gobernador se habría negado a conformar el bloque. Si bien permanecerá en la bancada del peronismo denominada hasta ahora Unión por la Patria, accedería a acompañar algunos proyectos que sean de interés para la gestión jaldista.

En la Casa de Gobierno creen que el pase se dará con el paso del tiempo.

El que está descartado en ese armado es Manzur. El ex gobernador es integrante de la mesa chica del PJ nacional, por lo que no rompería el armado en el Senado. A la vez, se cortó la comunicación con Jaldo tras las elecciones. “El acuerdo de unidad está roto, se terminó”, dicen en el antimileísmo local. Renegaron con la inclusión del diputado Javier Noguera en el Independencia, aunque comprendieron la situación.

En Diputados hay novedades, porque un proyecto entrará en espera hasta nuevo aviso. Jaldo eligió no conformar por ahora el interbloque con sus colegas Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Hugo Passalacqua (Misiones) y Rolando Figueroa (Neuquén).

“No hay oportunidad ni conveniencia”, explicaron en su entorno. Las dificultades se habrían planteado porque algunos de sus pares están dubitativos y porque las agendas, los intereses y las prioridades de cada provincia son muy diferentes. Esto no quita que eventualmente puedan actuar en conjunto ante algunas iniciativas que sean beneficiosas para la región.


La reforma

El intento legislativo para concretar una reforma electoral quedó en el camino. El vicegobernador, Miguel Acevedo, pudo conciliar con el mandatario provincial algunos puntos para que sean tratados en la sesión prevista el 18 de diciembre.

De los dos temas de mayor interés e impacto, uno está ausente y el otro sólo será retocado. El sistema de votación seguirá igual: la Boleta Única Electrónica (BUE) no será tratada este año y seguirá vigente la boleta partidaria. En el caso de los acoples, se trata del punto que mayor controversia. Es rechazado por los votantes, pero amado por la mayoría de los dirigentes del oficialismo porque les garantiza ventajas que otro mecanismo no.

El primero que propuso eliminarlos fue el gobernador Osvaldo Jaldo, mediante una reforma de la Constitución (figura en el texto constitucional). La resistencia interna fue feroz. Se terminará tratando un uso semi acotado. Podrá haber tantas colectoras como bancas por sección electoral (para legisladores) y número de bancas del concejo local (para concejales). Entonces, por ejemplo, en el caso de los parlamentarios provinciales, cada frente tendrá hasta 19 acoples en la Capital, 12 en el Este y 18 en el Oeste. El impacto real se verá en los municipios, donde la cantidad de acoples era brutal en algunos casos, no así en otros ámbitos.

Además, se renovará el tratamiento de Ficha Limpia. Llamó la atención que se incluya la discusión por la Ley de Paridad de Género, altamente necesaria pero igualmente resistida hasta por algunas legisladoras mujeres.

En la Cámara quedó la sensación de que el Ejecutivo no quería avanzar este año y que, por pedido de Acevedo, se accedió a algunos puntos. En la Casa de Gobierno, en cambio, la de que la Legislatura buscó apurar una definición que requiere más tiempo para sacar rédito político.

Más allá de todo, el capítulo reforma quedará cerrado por ahora.

En su despacho, Jaldo acomoda los papeles sobre el escritorio como si fueran guiones. Observa el elenco, los aliados, los conflictos latentes y los episodios que aún no se escribieron. Prefiere cerrar la temporada sin estridencias, confiado en que el orden servirá para lo que viene.



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