Nicolás Maduro podría recibir la pena de muerte si lo hallan culpable por narcotráfico en Estados Unidos

El ex mandatario venezolano compareció ante un tribunal federal en Nueva York tras una operación militar en Caracas. La legislación estadounidense prevé la pena capital en casos excepcionales vinculados a delitos de drogas.

Nicolás Maduro. Nicolás Maduro. CAPTURA DE VIDEO
05 Enero 2026

El ex dictador venezolano Nicolás Maduro compareció este lunes ante un tribunal federal de Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico que, de ser confirmados con una condena, podrían habilitar la aplicación de la pena de muerte en Estados Unidos. Así lo informó el diario New York Post, en base a la legislación federal vigente.

Maduro, de 63 años, llegó a la corte escoltado por agentes fuertemente armados, luego de ser trasladado en helicóptero y vehículos blindados desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde permanece detenido junto a su esposa, Cilia Flores. Ambos fueron capturados el sábado en Caracas durante una operación militar estadounidense que incluyó comandos especiales, bombardeos de aviones de combate y apoyo naval.

De acuerdo con la legislación federal citada por el New York Post, un acusado que sea declarado culpable de violar la Ley de Sustancias Controladas “como parte de una empresa criminal continua” puede ser elegible para la pena capital, según consta en información de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

En el sistema judicial estadounidense, los delitos federales que contemplan la pena de muerte incluyen principalmente homicidio, traición o espionaje, además de ciertos delitos relacionados con drogas, aun cuando no haya homicidios involucrados. No obstante, las condenas a muerte por delitos de narcotráfico son poco frecuentes.

La fiscal general Pam Bondi afirmó el sábado en la red social X que Maduro y Flores “pronto enfrentarán toda la furia de la justicia estadounidense en suelo estadounidense en tribunales estadounidenses”, aunque no precisó qué tipo de sentencia buscará el Departamento de Justicia en caso de una eventual condena.

El caso fue comparado con la captura del dictador panameño Manuel Noriega en 1989, cuando el entonces presidente George H. W. Bush ordenó una intervención militar similar. En aquel antecedente, Estados Unidos optó por encarcelar a Noriega y no solicitó la pena capital.

Maduro y otros dirigentes venezolanos habían sido incluidos originalmente en una acusación por narcotráfico presentada en 2020. Este año, un gran jurado federal amplió los cargos e incorporó nuevas imputaciones, entre ellas conspiración de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y dos cargos vinculados a la posesión de ametralladoras.

La nueva acusación también alcanza a Nicolás Maduro Guerra, conocido como “Nicolasito”, hijo del ex mandatario; al ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello; y a un capo narco que permanece prófugo.

En paralelo al avance judicial, el presidente estadounidense Donald Trump sostuvo el domingo que Estados Unidos está “a cargo” de Venezuela y aseguró que mantiene conversaciones con las nuevas autoridades del país, encabezadas por la presidenta interina Delcy Rodríguez. “Necesitamos acceso total. Necesitamos acceso al petróleo y otras cosas en su país que nos permitan reconstruir su país”, afirmó Trump al ser consultado sobre sus demandas hacia la líder interina.

Venezuela cuenta con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, aunque analistas advierten que incrementar de manera sustancial la producción no será un proceso sencillo, rápido ni económico.

Rodríguez, quien en un primer momento adoptó una postura desafiante frente a Washington, modificó su posición el domingo y ofreció cooperar con la administración Trump. “Extendemos la invitación al gobierno de Estados Unidos a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación”, declaró la ex vicepresidenta.

El ejército venezolano reconoció a Rodríguez como presidenta interina y llamó a la calma, mientras alrededor de 2.000 seguidores de Maduro -incluidos hombres armados en motocicletas- se manifestaron el domingo en Caracas.

Hasta el momento no se difundió una cifra oficial de víctimas en Venezuela. Sin embargo, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, aseguró que “gran parte” del equipo de seguridad de Maduro fue asesinado “a sangre fría”, junto con personal militar y civiles. Cuba, por su parte, confirmó que 32 de sus ciudadanos murieron durante el operativo.

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