Cuando un referente político dice que no está pensando en 2027, inevitablemente está pensando en 2027. Si esto pasó en el 2025 electoral, ¿cómo no sería así en este 2026 al que aún no le sacaron el envoltorio plástico, aunque ya dejó algunas señales para tener en cuenta de cara a lo que viene?
***
Tienen personalidades diferentes, estilos políticos distintos y hasta expresaron ideas contrastantes en temas clave. Pero hay “buena relación” y “diálogo”, dicen en el oficialismo. La dinámica en el vínculo entre el gobernador Osvaldo Jaldo y el vicegobernador Miguel Acevedo, como es natural, capta el interés de la dirigencia.
El mandatario cerró el último miércoles la agenda de reuniones previa a su descanso. Y lo hizo junto al presidente de la Legislatura.
Una carpeta bordó con el escudo del Poder Ejecutivo, dos copas de agua y distintos temas relacionados a la gestión se pusieron sobre el escritorio del principal despacho de la Casa de Gobierno.
Con la firma del decreto que dispone la licencia para Jaldo (“sin goce de haberes” y “por razones personales”), se activó el mecanismo constitucional que deja interinamente a Acevedo en ejercicio de la Gobernación hasta el 22 de este mes, inclusive.
Más allá de lo legal, los compañeros de la fórmula del PJ comenzaron el año con fotos y mensajes de unidad en los actos de lanzamiento de la temporada, en San Pedro de Colalao y en Tafí del Valle.
Las expectativas son que el breve “interinato” transcurra según lo planificado, en orden y con las herramientas listas para atender eventuales emergencias, como los recurrentes problemas generados por las tormentas de verano.
Están asegurados los fondos para completar el cronograma de pagos.
También se conversó sobre el equipo de ministros que quedó en cancha para este receso.
Se analizaron los trabajos preventivos en materia hídrica y energética, dos rubros fundamentales en esta época del año; y se abordaron los detalles sobre los programas lanzados en turismo y en seguridad para estos meses.
No se habló sobre el decreto de necesidad y urgencia que “congela” las designaciones en la Administración Pública. Este instrumento, que invita a los demás poderes y municipios a adherirse, debería ser tratado por la Legislatura en el corto plazo. Aunque también se podría optar por dejar que el DNU quede vigente por el mero paso del tiempo, sin tratamiento del cuerpo legislativo.
***
No hay demasiado margen en la arena política para los conflictos en un 2026 que no tendrá renovación de cargos ni recursos para hacer apuestas fuertes, pero que sentará las bases para 2027.
El diálogo parece ser el leitmotiv en las relaciones que entabla la dirigencia tucumana.
El caso paradigmático es el de Jaldo y el presidente Javier Milei. Pero no el único. Esa lógica derrama hacia abajo en la estructura del poder y llega a los municipios. En especial, a los del interior.
El tranqueño muestra cartas que coinciden con la baraja de la administración libertaria. El DNU que frena las designaciones en el Estado es un ejemplo (resta que se confirme si los demás poderes y organismos se adhirieron a la medida). También se vieron similitudes en la postura que transmitió Jaldo -a través de LA GACETA- en apoyo al presidente de los EEUU, Donald Trump, por la captura de Nicolás Maduro. El gobernador puso el foco en los nexos del líder chavista con narcotraficantes y terroristas, y se expresó a favor de que el país norteamericano lleve adelante misiones similares en otros países de la región vinculados a la producción de drogas. Estas opiniones generaron más de un descontento en el equipo de gobierno, y no faltaron quienes advirtieron sobre las discordancias entre los dichos del conductor del PJ local y la postura hegemónica del PJ nacional ante la crisis en la región. Pero Jaldo redobló la apuesta, y ratificó cada vez que pudo esta semana su respaldo a la detención de Maduro.
Y así como el gobernador envía señales a la gestión de Milei, desde los municipios también muestran su alineamiento con quien provee los recursos en tiempos de escasez. Así, los intendentes peronistas acatan el liderazgo del tranqueño.
Muy atrás quedaron los cruces con el peronista Javier Noguera, actual diputado del bloque Independencia y esposo de la intendenta de Tafí Viejo, Alejandra Rodríguez. La “Ciudad del Limón” regresó al Pacto Social y se sostuvieron los servicios a cargo del municipio, desactivando posibles conflictos. En definitiva, el diálogo por la gobernabilidad terminó dando lugar a un acuerdo entre dos hombres que parecían profundamente enfrentados.
Ni hablar del historial de tensiones con los “Mellizos” de Famaillá. La senadora nacional Sandra Mendoza, esposa del ex legislador José Orellana y cuñada del intendente Enrique Orellana, dejó a las claras su voluntad de colaborar con la administración del tranqueño, dentro de los márgenes que permita su pertenencia al interbloque del peronismo en la Cámara alta. Lejísimos, como una foto en sepia, aparecen los tiempos en que la “Capital de la Empanada” se convertía en un territorio de disputa con el manzurismo, en la interna de 2021.
Por supuesto, hubo otros distritos que estuvieron del lado de Manzur y ahora están cerca del tranqueño Pero, replicando la dinámica entre el peronismo dialoguista y la Casa Rosada, no parecen quedar caciques del otro lado de la tranquera.
Un factor lógico es el impacto de la caída de los recursos que coparticipa la Nación, producto del freno en el consumo, algo que tiene en vilo a intendentes de todo el país. En Tucumán, los municipios que están fuera del “Pacto” no tienen margen de maniobra, e incluso acceden a mecanismos de ayuda por parte del Gobierno provincial para afrontar obras y servicios esenciales. Y los que firmaron el convenio para asegurar los sueldos reciben los fondos reintegrables (se agotaron los envíos no reintegrables), sin protestar siquiera cuando ven que a un vecino le toca más que a otro.
***
No hay diálogo, sin embargo, con Manzur. En el jaldismo interpretan que el senador nacional, tras el acuerdo político y electoral de 2025, se mantuvo con un bajo perfil y no mostró hostilidades hacia la gestión del tranqueño. Saben que aún tiene buena llegada a algunos referentes peronistas, como el propio Acevedo. Pero en el entorno de Jaldo no reniegan de ello. De hecho, como sucedió el año pasado, estos contactos pueden dar lugar en algún momento de necesidad mutua a la reconstrucción de los puentes entre los ex compañeros de fórmula de 2015 y de 2019.
Tras las elecciones nacionales se generaron interrogantes respecto al vínculo con la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla. La última reunión en la Casa de Gobierno dejó sensaciones positivas. Hubo acuerdo para trabajar en los canales de la ciudad y tratar de paliar la crisis hídrica que se genera en tiempos de tormentas fuertes. Hay que ver si, durante este año de presunta calma para el PJ tucumano, no surgen desavenencias entre las administraciones.
Un punto de potencial conflicto siempre es el transporte público de pasajeros. Existe un factor objetivo: los empresarios nucleados en Aetat mantienen un nexo fluido con la Casa de Gobierno, destacan las medidas de Jaldo para el sostenimiento del sector ($4.900 millones en subsidios por mes, más $700 millones para las líneas del interior) y, a la vez, critican las políticas implementadas por el municipio para las 14 líneas urbanas.
Febrero será un mes clave. Las prestatarias insisten con que, más allá de los últimos acuerdos con la Capital (materializados en una asistencia de $1.000 millones mensuales y en la suba del boleto, de $950 a $1.250), la situación de las empresas es terminal, producto de los incrementos en los costos operativos y del impacto que tuvo “Uber Moto” en los recorridos dentro de la ciudad.
El último conflicto, que tuvo lugar en noviembre, dejó secuelas. El municipio acusó de extorsión a los empresarios, luego del paro del gremio de UTA por el anuncio de suspensiones de trabajadores. Finalmente, con la mediación del Concejo Deliberante que preside Fernando Juri, se acercaron posiciones. Y la intendenta firmó un acuerdo que posibilitó el levantamiento de las medidas de fuerza. Las tensiones, sin embargo, persisten.
En la agenda del cuerpo vecinal aparecen ideas relacionadas a un cambio de sistema en el transporte público. Estas propuestas podrían darse en el marco del debate por el Código de Planeamiento Urbano (CPU), un trabajo que será amplio y de largo aliento, sin fecha cierta de finalización. En Aetat, que plantearon tras los comicios nacionales la aplicación de un esquema “por kilómetro recorrido”, tienen otras urgencias. “A enero lo podremos soportar; el mes próximo...”, advirtió el dueño de una empresa. ¿Se abrirá un nuevo frente de discusión en la relación Capital-prestatarias?.
***
Los protagonistas de la política tucumana anticipan un año de recursos escasos, pocos anuncios y mucho diálogo para sobrellevar la gestión.
En “No pienses en un elefante” (2004), el lingüista y analista político George Lakoff cuenta una anécdota de sus clases en Berkeley, en el curso de Ciencia Cognitiva. “Lo primero que hago es darles a los estudiantes un ejercicio. El ejercicio es: ‘no pienses en un elefante. Hagas lo que hagas, no pienses en un elefante’. No he encontrado todavía un estudiante capaz de hacerlo”, grafica el autor. Entonces, parafraseando a Lakoff, aunque todavía falte mucho para las próximas elecciones, cuando un referente político diga que no tiene 2027 en su mente, sabremos que inevitablemente está pensando en 2027.


















