Lavar la ropa es una tarea cotidiana que suele traer un inconveniente recurrente: la aparición de pelusas, hilos sueltos y pelos de mascotas que se adhieren a las prendas. Además de afectar la estética de la ropa, este fenómeno puede deteriorar los tejidos con el paso del tiempo.
Frente a este problema, en los últimos meses se popularizó en internet una solución tan sencilla como efectiva, recomendada por especialistas: colocar una esponja dentro del lavarropas antes de iniciar el ciclo de lavado.
El truco apunta a optimizar los resultados de la limpieza. Según lo mencionado en el sitio Tide, la pelusa se genera principalmente por la fricción dentro del lavarropas, un proceso que rompe las fibras de la ropa y produce esas pequeñas bolitas de tela. En ese contexto, la esponja cumple un rol clave: gracias a su superficie porosa y a sus fibras, funciona como un imán natural que atrae y retiene pelusas y pelos durante el lavado.
Uno de los principales beneficios es que la esponja evita que estos residuos se redistribuyan y vuelvan a adherirse a otras prendas. Esto resulta especialmente útil en hogares con mascotas, donde la presencia de pelos en la ropa es constante.
Además, el método no solo mejora la limpieza, sino que también contribuye al cuidado del electrodoméstico. Al capturar una gran cantidad de residuos, la esponja impide que lleguen al filtro del lavarropas, lo que ayuda a prevenir obstrucciones y reduce el desgaste del sistema de drenaje, consignó el diario La Nación.
Aplicar este truco casero es muy sencillo
En primer lugar, se debe verificar que la esponja esté limpia o sea completamente nueva. Se recomienda usar esponjas clásicas de cocina o baño y evitar aquellas que tengan partes metálicas o superficies abrasivas, ya que podrían dañar prendas delicadas. Luego, se coloca la esponja directamente dentro del tambor junto con la ropa y el detergente habitual, antes de iniciar el programa de lavado.
En cargas con una gran cantidad de pelusas o pelos, como toallas, mantas o ropa de abrigo, se pueden usar dos o incluso tres esponjas para potenciar el efecto. Al finalizar el ciclo, la esponja suele aparecer cubierta de residuos, que pueden retirarse fácilmente con la mano. Después, puede enjuagarse, secarse y reutilizarse varias veces hasta que pierda efectividad. Este método es seguro para la mayoría de las prendas de uso cotidiano, como las de algodón o poliéster.
Sin embargo, existen algunas advertencias a tener en cuenta. No se recomienda usar la esponja con ropa muy delicada, encajes, sedas o tejidos finos, ya que la fricción podría provocar daños. Además, este truco no reemplaza la limpieza periódica del filtro del lavarropas ni soluciona manchas difíciles, ya que su función principal es actuar como colector de partículas sueltas.




















