Incluir los nutrientes esenciales puede mantener a raya la hipertensión. Foto: Health
Cuidar el corazón no es una tarea que deba dejarse para el final del día. De hecho, la primera comida de la mañana puede ser la mejor aliada para mantener a raya la hipertensión. Según expertos, un desayuno equilibrado no solo aporta energía, sino que influye directamente en la salud de las arterias.
Un artículo publicado en EatingWell destaca que la clave para combatir la presión alta reside en una combinación específica: proteínas, fibra y vegetales de hoja verde. El Dr. Michael Twyman, cardiólogo consultado para esta recomendación, enfatiza que evitar los picos de azúcar en sangre es fundamental para prevenir el daño en los vasos sanguíneos.
La importancia de la proteína y el músculo
Uno de los pilares del desayuno ideal son las proteínas. "La proteína es importante para la síntesis muscular, así que procura consumir al menos 30 gramos de proteína en tu primera comida del día", afirma Twyman. Aunque parezca extraño relacionar los músculos con el corazón, la ciencia indica que una mayor masa muscular magra se asocia con un menor riesgo de hipertensión.
Respecto al temor habitual por el consumo de huevos, el especialista aporta tranquilidad para la mayoría de los pacientes. "El colesterol dietético no eleva el colesterol sérico, así que no te preocupes por el contenido de colesterol de los huevos", explica Twyman, sugiriendo que sumar dos unidades a un revuelto es una excelente forma de alcanzar la meta proteica.
Fibra y nitratos para las arterias
El segundo componente esencial es la fibra, que se encuentra en frutas como las frambuesas o en las tostadas integrales. Su función es ralentizar la digestión y evitar que la glucosa se dispare, protegiendo así el endotelio, que es la capa interna de nuestras arterias.
Por otro lado, los vegetales de hoja verde como la espinaca aportan nitratos naturales. "Los alimentos ricos en nitratos, como las verduras de hoja verde oscura y la remolacha, aportan al cuerpo compuestos que ayudan a producir óxido nítrico", conluye el especialista. Este compuesto es un potente vasodilatador que permite que la sangre fluya con mayor facilidad, reduciendo el esfuerzo del corazón.
El momento justo para comer
Además de qué comer, el cardiólogo sugiere prestar atención al reloj para maximizar los beneficios metabólicos. "La mayoría de las personas deberían consumir su comida más abundante del día por la mañana, idealmente dentro de la hora posterior al amanecer", afirma el experto.
Opciones como un revuelto de espinacas con huevos, acompañado de una porción de frutos rojos, cumplen con todos los requisitos. Si se busca variedad, los sándwiches de rúcula y huevo, o incluso un tazón de yogur griego con semillas, son alternativas poderosas para empezar el día cuidando la salud cardiovascular de forma práctica y deliciosa.





















