Ranking del asado argentino: cuáles son los mejores y peores cortes

Una publicación dedicada al evento folclórico argentino detalló cuáles son aquellas piezas favoritas del asado argentino.

Taste Atlas publicó su listado de mejores y peores variedades de asado. Imagen: Taste Atlas Taste Atlas publicó su listado de mejores y peores variedades de asado. Imagen: Taste Atlas
Hace 1 Hs

Los rituales veraniegos implican un incremento exponencial de los eventos favoritos de los argentinos: los asados, cita ineludible de los domingos y repetible las veces que el almanaque permita. Con más dedicación para las largas horas de cocción y las prolongadas charlas de sobremesa, el período estival se vuelve el predilecto de las reuniones alrededor de la parrilla. En honor a ello, desde la prestigiosa plataforma Taste Atlas elaboraron el listado del mejor y el peor asado.

Mientras en el hemisferio norte el frío obliga a calentar las comidas a fuego máximo y dar lugar a los estofados, cremas de verduras y sopas, en Argentina, el tiempo despejado impulsa a sacar las mesas al sol (no sin un ventilador al menos) y disfrutar de jornadas extensas de asado, donde en la parrilla se disponen las diversas opciones de cortes que, como detallaron desde Taste Atlas, “sirve como un mapa técnico de la carnicería argentina”.

Un poco de historia de un ritual folclórico

Con una publicación dedicada al ritual más emblemático de nuestro país, desde el portal gastronómico precisaron la historia del asado. Este evento es “un legado directo de los gauchos del siglo 18 y 19, los jinetes nómadas de las pampas que sobrevivieron gracias a grandes manadas de ganado salvaje”, expusieron desde la fuente.

“Ellos desarrollaron la técnica de asar la carne lentamente sobre fuegos abiertos utilizando solo leña y sal, un método que transformaba cortes duros en banquetes tiernos”, señalaron. Sin mayores pretensiones, la modesta forma de cocción de los gauchos se transformó en una experiencia imprescindible del folclore argentino.

Las posiciones más altas del evento 

En este "mapa técnico", la Parrillada argentina se erige como la gran ganadora con una puntuación de 4.5. Según la guía, su encanto reside en la democracia del plato: un poco de todo. Desde los cortes más económicos seleccionados por el parrillero hasta las vísceras que otorgan textura, la parrillada es el resumen perfecto de la mesa dominical, escoltada siempre por una ensalada rusa o una mixta bien fresca.

Apenas un escalón debajo, con la misma puntuación pero en formato individual, aparece el Bife de Chorizo. Para los expertos de Taste Atlas, este corte grueso y jugoso es la vara con la que se mide la calidad de cualquier asador. "Si quiere juzgar un restaurante, pida este bife", sentencian, aunque advierten un secreto de experto: una capa de grasa excesiva es sinónimo de un corte de baja calidad.

El ritual de la previa: queso y embutidos

Antes de que lleguen los platos fuertes, el ranking destaca a los "teloneros" de lujo. La Provoleta (4.4) se posiciona como el aperitivo por excelencia. Su secreto es la firmeza del queso provolone que, sazonado con orégano y ají molido, logra ese centro derretido que se busca con desesperación con un trozo de pan crujiente.

El Chorizo a la parrilla (4.2), por su parte, es definido como el componente sin el cual el asado estaría incompleto. La guía resalta su versatilidad para transformarse en el clásico "choripán" bañado en chimichurri, destacando que su alto contenido graso lo vuelve prácticamente "imposible de pasar de cocción".

Los clásicos que no fallan y las joyas regionales

En el corazón de la lista no podían faltar la Tira de Asado (4.2) y el Vacío (4.1). Mientras que la tira es celebrada por la rapidez de su cocción transversal que acorta las fibras duras, el vacío es elogiado por esa capa exterior que, tras una cocción lenta, alcanza un nivel de crocante inigualable.

La nota de color federal la aporta el Cordero Patagónico al asador (4.1). Este manjar sureño, cocinado "a la cruz" durante horas y rociado con salmuera de ajos y hierbas, representa la paciencia hecha banquete, ideal para maridar con un Malbec con cuerpo.

El terreno de la polémica: achuras y posiciones bajas

Como en toda mesa argentina, las achuras generan amores y odios. Las Mollejas (3.9) mantienen un lugar digno gracias a su textura "mantecosa por dentro y crujiente por fuera". Sin embargo, los Chinchulines (3.8) caen a los puestos bajos debido a su carácter divisivo; Taste Atlas advierte que, aunque amados por muchos, su preparación requiere una limpieza y hervor previo para evitar esa textura gomosa que espanta a los neófitos.

Sorpresivamente, el fondo del ranking lo ocupan cortes y embutidos que muchos considerarían esenciales. La Colita de Cuadril (3.3) y la Morcilla (3.2) cierran la lista de 14 variedades, quedando esta última como el eslabón menos valorado por la audiencia internacional de la guía, a pesar de ser el cierre oscuro y dulce de cualquier asado que se precie de tal.

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