Morgan Stanley.
Un informe reciente de la entidad financiera Morgan Stanley advirtió que la Argentina enfrenta importantes vencimientos de deuda en moneda extranjera durante 2026, mientras el mercado espera una eventual vuelta del país al financiamiento internacional.
Según el banco internacional, aún restan pagos por U$S15.600 millones, con julio como el próximo mes clave del calendario financiero, consignó el diario "Ámbito".
En ese contexto, la entidad proyecta que el gobierno de Javier Milei podría realizar una colocación de deuda en el segundo trimestre de 2026, antes de afrontar los compromisos de mitad de año.
El escenario base contempla la emisión de un eurobono con un plazo de entre siete y 12 años, preferentemente con vencimiento en 2036, momento en el que el perfil de pagos resulta más liviano. El rendimiento estimado se ubicaría levemente por encima del 10%, con un cupón cercano al 9,5%.
El análisis señala que el monto mínimo de la operación rondaría los U$S3.000 millones, suficiente para cubrir los pagos externos previstos para julio, aunque no se descarta una emisión mayor que permita realizar operaciones de manejo de pasivos.
De acuerdo con las estimaciones del banco, la administración libertaria podría afrontar parte de los compromisos con recursos provenientes de organismos multilaterales y del pago de bonos externos y locales en divisas. Aun así, persistiría un faltante cercano a los U$S3.000 millones, lo que refuerza la relevancia de una nueva colocación en los mercados.
Las proyecciones contrastan con declaraciones previas del ministro de Economía, Luis Caputo, quien había manifestado la intención de reducir la dependencia del financiamiento externo, especialmente de Wall Street, un objetivo que el informe pone en tensión con las necesidades actuales de deuda.
El bono preferido por Morgan Stanley
Dentro de la curva de deuda argentina, Morgan Stanley expresó su preferencia por los instrumentos de mayor plazo, en particular el Global 2038, al considerar que el tramo corto se encuentra mejor valuado y suele beneficiarse menos de las amortizaciones. También destacó una visión positiva sobre los warrants atados al PIB, señalando que, más allá de los factores legales, una eventual recuperación del acceso al mercado podría favorecer su desempeño.
El informe aclaró además que la denominación “eurobono” no hace referencia al lugar de emisión ni a la moneda europea, sino a títulos emitidos en una divisa distinta a la del país emisor.


















