DESAFÍOS. La competencia ingresó en su tramo más exigente con una jornada marcada por la dureza del desierto y la vigencia del protagonismo argentino.
Luciano Benavides volvió a demostrar por qué hoy es uno de los grandes protagonistas del Rally Dakar 2026. El salteño atravesó una de las etapas más duras desde lo físico y lo mental, se cayó, quedó enterrado en las dunas, sufrió problemas en su moto y terminó la jornada con dolor en una rodilla, pero aun así logró sostenerse en la pelea por el título. A tres etapas del final, es segundo en la clasificación general, a solo 56 segundos del estadounidense Ricky Brabec.
La décima etapa unió Bisha con un recorrido de 371 kilómetros cronometrados, donde la navegación volvió a ser determinante. Benavides arrancó fuerte, lideró en los dos primeros puntos de control y mostró que estaba listo para recuperarse del error de la jornada anterior. Sin embargo, con el paso de los kilómetros llegaron las complicaciones.
Primero fue una caída en una duna, sin consecuencias graves. Luego, el momento más crítico donde quedó completamente enterrado en la arena. Intentó salir solo, cavó, aceleró, volvió a hundirse y por momentos pensó que su carrera se terminaba ahí. “Las pulsaciones estaban a mil. Pensé que iba a fundir la moto. En un momento dije ‘de acá no salgo más’”, contó después. La ayuda de Bradley Cox y Neels Theric fue clave para poder seguir en competencia.
Como si eso fuera poco, también se golpeó la rodilla izquierda, la misma que se había lesionado en Marruecos, perdió el freno delantero y completó el tramo final en condiciones muy exigentes. “En un momento me veía afuera de la carrera, pero tuve ese fueguito interno de seguir para adelante”, resumió.
Pese a todo, Benavides terminó segundo en la etapa, detrás del francés Adrien Van Beveren, y volvió a meterse de lleno en la pelea grande.
Con ese escenario, la definición quedó reducida a un duelo entre Benavides y Brabec. El estadounidense llegó tercero, pero recibió una bonificación por haber asistido a Sanders, lo que le permitió quedar segundo en el parcial y pasar a liderar la general por apenas 56 segundos sobre el argentino.
“Este es mi mejor Dakar”, reconoció Benavides, que valoró especialmente el crecimiento mental que siente en esta edición. Aun así, se mantiene prudente. “Faltan tres días muy largos. En el Dakar puede pasar todo en el último kilómetro. Pienso en seguir tranquilo, con cabeza”, finalizó.
El resto de los argentinos
En motos, Juan Santiago Rostan fue 31° y se ubica 33° en la general, mientras que Leonardo Cola terminó 48° y marcha 42° en el acumulado.
En Challenger, Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini fueron cuartos y conservan esa posición en la general, ahora a solo cinco minutos del podio. Kevin Benavides y Lisandro Sisterna fueron terceros y son décimos. David Zille y Sebastián Cesana ocupan el sexto lugar, mientras que Augusto Sanz y Puck Klaassen son quintos.
En Side by Side, Jeremías González Ferioli y Gonzalo Rinaldi fueron terceros y son sextos en la general. Manuel Andújar terminó décimo y figura octavo. Brock Heger continúa dominando con amplia ventaja.
En Mission 1000, Benjamín Pascual fue sexto y se mantiene tercero en la general con su moto eléctrica Segway.
En Classic, Gastón Matarucco y Javier Vélez fueron 69° y marchan 54° en la general, aunque lideran su clase.
En Autos, Nasser Al-Attiyah sigue al frente de la general, mientras que en Camiones la punta cambió de manos y ahora lidera Vaidotas Zala. En Stock, Rokas Baciuska continúa firme como líder.
Lo que viene
Este jueves se disputará la undécima etapa entre Bisha y Al Henakiyah, con 346 kilómetros cronometrados y un extenso enlace. Restan solo tres días para el final y el Dakar 2026 promete una definición apasionante.
Benavides resiste, se levanta, sigue. Y sueña con escribir la página más importante de su carrera.






















