Maniobra de Heimlich. Foto tomada de comunicaciontucuman.gob.ar
Tras la muerte de un niño de 2 años en un maternal de Yerba Buena, especialistas hicieron hincapié en las recomendaciones ante casos de atragantamiento en niños, con el fin de llevar tranquilidad a la comunidad tucumana.
Florencia Arias, médica pediatra y emergentóloga infantil de la Dirección de Gestión Sanitaria de la provincia, explicó que la asfixia por comida implica una obstrucción de la vía aérea que impide el paso del aire a los pulmones, generando una emergencia médica potencialmente mortal. Además, sostuvo que la alimentación de los niños en edad temprana debe ser una actividad supervisada por un adulto a cargo, ya que durante los primeros seis meses de vida los bebés atraviesan un proceso de maduración que los prepara para comenzar a ingerir alimentos distintos de la leche. En esta etapa, desarrollan progresivamente las habilidades necesarias para pasar de la succión a la masticación, de manera similar a los adultos.
La especialista recomendó comidas trituradas o en puré, y, en caso otras texturas, deben cortarse en pequeños pedazos y controlar que no sean duros debido a que estos podrían aumentar el riesgo de atragantamiento, argumentó la pediatra.
Qué alimentos no deben ingerir los niños de 6 meses a 2 años
Arias pidió que los adultos dediquen tiempo y atención a los niños y niñas durante el inicio de la comida sólida: “hay que estar atentos al momento de comer. El niño que se autoabastece, que puede agarrar y llevarse a la boca la cuchara, igualmente necesita de la mirada y asistencia del adulto”, enfatiza.
También advirtió sobre el peligro que existe en la ingesta de ciertos productos redondos, como uvas, arándanos, golosinas, caramelos y confites. Tampoco recomendó los frutos secos, hollejos de frutas y pochoclos. “Lo ideal es que cada familia consulte con el pediatra cuáles son los alimentos más propicios para el niño”, afirmó la médica.
Qué hacer en casos de asfixia
De manera automática podemos detectar si una persona se está asfixiando, ya que suele llevarse las manos al cuello, no puede hablar ni toser y tiene dificultades para respirar. Además, el color de su piel se vuelve azulada o grisácea y tiene los ojos empañados.
En estos casos, la doctora explicó que existe la posibilidad de una obstrucción parcial, lo que significa que la persona puede hablar o toser, por lo tanto uno debe animarlo a que siga haciéndolo para sacar ese objeto que lo obstruye. “La tos hace que de golpe salga todo el aire del pulmón y saque el objeto que está puesto arriba, como si fuera una tapa en una botella que la presión hace saltar”, aclaró.
Si la persona no puede expulsar el alimento, si no puede toser ni hablar, se debe ejecutar la maniobra de Heimlich, que consiste en aplicar compresiones rápidas y firmes en el abdomen, por debajo del esternón, con el objetivo de generar una presión que expulse el objeto que bloquea el paso del aire.


















