Villar del Fraile y Jefté Betancor por duplicado, los encargados de marcar para el "Alba". Gonzalo García marcó el segundo para el conjunto "Merengue"
El Carlos Belmonte fue escenario de una noche histórica. Albacete y Real Madrid jugaron un partido de ritmo cambiante y clima espeso, con niebla incluida. Para el segundo, fue un golpe duro en una semana ya marcada por la salida del DT Xabi Alonso.
El "Merengue" salió con la intención de monopolizar la pelota, pero le costó transformar posesión en peligro real. El equipo local, ordenado y paciente, encontró su premio tras una pelota parada bien ejecutada que rompió el cero y encendió a la tribuna. El golpe obligó al conjunto blanco a adelantar líneas y a exponerse más de la cuenta.
Cuando el descanso parecía llegar con ventaja mínima para el "Alba", apareció Franco Mastantuono. El mediocampista argentino leyó rápido una segunda jugada en el área y, con decisión, empujó el balón para firmar el empate.
ð¨ðªð¸ FRANCO MASTANTUONO HAS EQUALIZED FOR REAL MADRID!
— Tekkers Foot (@tekkersfoot) January 14, 2026
Albacete 1-1 Real Madrid.pic.twitter.com/O2qACJiQZz
En el complemento, el desarrollo se volvió más abierto. El Madrid insistió, aunque sin claridad sostenida, y el Albacete entendió que el partido se jugaba mejor atacando los espacios que defendiendo cerca de su área. En ese intercambio, el local volvió a golpear y dejó al equipo blanco otra vez contra las cuerdas.
El tramo final fue una montaña rusa. Un nuevo empate del Madrid en tiempo añadido parecía forzar el tiempo extra y salvar una noche que ya venía torcida. Sin embargo, en la jugada siguiente, el "Alba" encontró el gol definitivo con una corrida larga y una definición precisa que desató la locura en el estadio y sentenció la eliminación.
Más allá del resultado, la actuación de Mastantuono fue de lo más rescatable del Madrid. No solo por el gol, sino por su participación constante, su valentía para pedir la pelota y su capacidad para aparecer en momentos calientes, incluso cuando el equipo se mostraba espeso y sin respuestas colectivas.
El partido también marcó un punto de partida simbólico: fue el primero del Real Madrid tras la salida de Xabi Alonso, con Álvaro Arbeloa debutando en el banco en un contexto incómodo y exigente. El resultado no ayudó y deja abiertas muchas preguntas, tanto futbolísticas como anímicas, de cara a lo que viene.



















